Caleidoscopio

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El Internet se ha tornado en un caleidoscopio para el consumo de contenidos, ya sea sonoros o audiovisuales, producidos de manera profesional o amateur, con lo cual genera una pluralidad de opciones sin precedentes a favor de sus usuarios.

No obstante lo anterior, es justo afirmar que la complejidad para obtener y mantener una audiencia o una base de usuarios considerable, experimentada durante décadas por los medios de comunicación tradicionales como la radio y la televisión abiertas, en primera instancia, y los sistemas de televisión de paga en los últimos años, no escapa a las empresas que han utilizado la red de redes para su desarrollo exponencial.

Un buen ejemplo puede advertirse al revisar el repositorio digital de la empresa líder de distribución de contenidos audiovisuales en línea a nivel mundial. Netflix, empresa que nació como un servicio de renta de DVD’s a domicilio y que floreció gracias a la transmisión de series y películas en línea, incursionó desde hace poco más de tres años en la producción de contenidos propios en los que ha invertido sumas millonarias.

Esta apuesta, incomprendida en un inicio, tuvo como finalidad primigenia mantener la expansión y crecimiento acelerado de los usuarios que acuden al video bajo demanda que Netflix ofrece a través del Internet, especialmente ante el nacimiento de otras opciones que copiaron su modelo de desarrollo, como Hulu y Amazon. También, en forma similar a lo que sucede con los modelos tradicionales, la oferta exclusiva que Netflix ha incorporado a su servicio busca generar “lealtad” entre sus suscriptores.

A pesar de haber enfrentado una agresiva competencia, todo parece indicar que la visión de Netflix fue la correcta. De acuerdo con información publicada por los medios de comunicación, sus servicios este año son prestados en 190 países en todo el orbe y la empresa ha alcanzado una base de suscriptores que supera los 80 millones (más de la mitad ubicados en su país de origen, los Estados Unidos de América).

No obstante lo anterior, Netflix ha experimentado una desaceleración en sus tasas de crecimiento, con lo que la importancia que revisten sus contenidos exclusivos, ya sea de producción propia o adquiridos de terceros para ser comercializados bajo su marca, se ha incrementado notablemente. Tal y como sucedió con los sistemas de televisión de paga después de la digitalización de sus redes, Netflix enfrenta la necesidad de generar diferenciadores de su oferta audiovisual de forma cualitativa, especialmente en una etapa en la que las grandes casas productoras como las cadenas de radiodifusión, HBO y Showtime, se han dado cuenta de su poder como competidor directo a sus intereses.

El caleidoscopio audiovisual de nuestra era continuará cambiando de formas y colores, sin embargo, es claro que en una suerte de evolución darwiniana están llamados a sobrevivir no sólo los más grandes, sino los que logren desplegar creatividad continúa que se ajuste al cambiante interés de los consumidores.

ruizvegamex@live.com.mx

Twitter: @ruizvegamex