Cambio climático: última llamada

Trump contra la ciencia
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La ONU publicó nuevas advertencias sobre las consecuencias catastróficas para la humanidad si el cambio climático no se desacelera con medidas extremas e inmediatas.

Olas de calor, incendios, inundaciones, mega tormentas, sequías, hambre, éxodos provocados por la pobreza, violencia y desesperación. Parecería el guion de una película postapocalíptica, pero es el escenario esperado para la Tierra si no se limita el alza de temperatura a un máximo de 1.5 grados.

Actualmente, se proyecta un alza de la temperatura de 3 grados centígrados, lo que haría inhabitable nuestro planeta. Por esta razón, la ONU urge a los países no sólo a cumplir los Acuerdos de París, sino a aumentar los esfuerzos para limitar aún más el calentamiento global. El tiempo que nos queda es escaso, hay que actuar ya.

Cuando EU, uno de los principales emisores de contaminantes y —por tanto— pieza clave para la solución del problema, decidió adherirse a los Acuerdos de París y luchar contra el calentamiento global, recorrió el mundo una ola de esperanza. Fue un momento mágico en el que la humanidad había decidido unirse por una meta en común, cada país aportando lo que estaba a su alcance y reconociendo la intrínseca desigualdad de esta problemática: los países más afectados son menos responsables de la contaminación ambiental y tienen menos recursos para solventar las consecuencias catastróficas de estos fenómenos medioambientales.

Sin embargo, con la llegada de Trump se desató la insensatez del America First. Aún con esta nueva declaración de la ONU, soportada por la inmensa mayoría de la comunidad científica internacional, el presidente estadounidense dice no estar convencido de que el cambio climático sea un problema serio y provocado por el hombre. Afirma que no está dispuesto a afectar la economía y los empleos estadounidenses… claro, tendrán muchos empleos y una gran economía cuando el planeta sea inhabitable.

La presión de los activistas crece y la ONU urge a los gobiernos a tener verdadera voluntad política para comprometer inmediatamente recursos para atajar esta problemática. Sin embargo, posturas como la de Trump hacen que el panorama sea más pesimista que antes. En el mundo han proliferado figuras políticas que han antepuesto los intereses de un grupo por sobre los intereses comunes de la humanidad. Nacionalismos, aislacionismos, movimientos antiinmigrantes, etc. Ganar el poder, mantenerse en él, dividir a la población, concentrarse en lo propio… Son posturas que no nos llevan a pensar en el bien común, en las poblaciones en peligro, en la solidaridad global que se necesita en estos momentos. No nos jugamos unos años de control de un grupo político antagonista, nos jugamos la vida misma.