Jueves 24.09.2020 - 04:07

Cien anos de…

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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En Amman

Cada día peligra más la situación en Oriente Medio. Al mismo tiempo se entienden mejor las razones ocultas detrás de tantas masacres. Todo está relacionado con la fuente principal de energía para este siglo: el gas. Como paso hace cien años, estamos en plena guerra de saqueo, esta vez para dominar el gas y su mercado.

Los norteamericanos y sus aliados europeos saben que una economía fuerte significa un país política y militarmente fuerte. Por esto tratan de frenar las ambiciones de Putin de controlar el mercado de gas a través de la empresa rusa “Gazprom”, sea aplicando presiones diplomáticas como lo hicieron sobre Bulgaria o provocando conflictos como en Ucrania y Oriente Medio.

El descubrimiento de una gran reserva de gas por la costa este del Mediterráneo, en Egipto, Siria, Líbano, Israel y Palestina (frente a la Franja de Gaza) y la importancia de tener acceso al mar, es decir, salida a Occidente, es nuestra desgracia. Por esta razón nuestra región ha estado en guerras continuas durante décadas. No es una guerra étnica ni religiosa, si a nadie le importaba si uno era sunita o chiita, los kurdos viven entre los árabes de toda la vida e Irán no cayó del cielo si no que son nuestros vecinos desde el comienzo de la humanidad. ¿Qué ha sucedido? La geopolítica del gas natural es el factor principal de las guerras que vive la región: unos desean defender y explotar sus recursos y otros buscan cómo robárselos.

Teherán ya anunció que terminó de construir el gasoducto que nace de su territorio nacional y pasa por Irak y Siria, acordado en el año 2010 con sus vecinos. Este proyecto es la competencia del gasoducto de Qatar que atraviesa el desierto del Reino Saudita, Jordania, Siria hasta Turquía para ser exportado a Europa. Por lo tanto Irán siente el derecho de intervenir en el conflicto sirio e iraquí para defender sus intereses, y no va a ceder sabiendo que este proyecto, ser aliados de Rusia, y el acuerdo que firmó con las potencias sobre su proyecto nuclear harían a Irán una potencia regional intocable.

Turquía, luego de la postura negativa adoptada por Europa y Estados Unidos ante el intento de golpe de Estado que sufrió el presidente Erdogan y la tensión que hubo entre Ankara y Moscú por el derribo del caza ruso, reaccionó y cambió su política sabiendo que su interés es estar al lado de Putin. Al mismo tiempo, trata de sacar provecho de la situación catastrófica que viven los países vecinos colocando tropas en Siria e Irak sin manifestar ningún respeto a la soberanía de estos países.

El mundo árabe vuelve a vivir la situación que tuvo hace cien años de ser presa de las potencias que saquearon la zona y crearon fronteras y enemistad entre los gobiernos de la región.

Parece que los políticos y los responsables no entendieron la lección. Espero que esta vez no se necesiten cien años para comprender.

nizardana.razon@gmail.com

Twitter:@NizarRazon