Confianza económica

Condiciones climáticas, generadas por “El Niño”, afirman investigadores
Por:
  • larazon

Los consumidores reconocen que la situación económica actual es mejor que la que se tenía hace un año y que será mejor en los próximos meses. Aún así posponen sus decisiones de gasto y mantienen deprimida la demanda interna y débil la recuperación.

Como decíamos ayer en este espacio, algo estarán haciendo bien los responsables de las finanzas públicas que lograron que Citi incluyera la deuda soberana de México en su World Government Bond Index (WGBI), una referencia de grandes inversionistas institucionales en el mundo que podrían representar ingresos por hasta 23 mil 600 millones de dólares.

Sí, esta decisión es un reconocimiento al manejo de la política económica en el país, lo que se refleja también en mejores estimaciones de crecimiento para este año, pese a que se estará aún lejos de compensar el desplome de 6.5% registrado el año pasado.

Pero esta relativa fortaleza financiera aún no permea en el ánimos de los consumidores. En la gráfica abajo presentamos la evolución del índice de confianza de los economistas privados, según la encuesta de expectativas del Banco de México, y el índice de confianza de los consumidores realizado por el INEGI. Ambos casos con base enero del 2009=100.

Como se puede observar, el optimismo de los especialistas en economía contrasta con la falta de motivación de los consumidores. Este comportamiento es relevante para economías como la mexicana, donde el consumo privado representa 70% de la demanda agregada y por lo cual, una falta de confianza de los consumidores se refleja en una debilidad del consumo interno y por lo tanto en una frágil recuperación.

Ya el Presidente Felipe Calderón ha mostrado su preocupación sobre este tema en la Convención Bancaria y en el aniversario del Consejo de Comunicación, donde ha llamado a banqueros y publicistas a promover mayor confianza entre la población sobre el crecimiento del país.

Como dijo: “A partir de la propia percepción de la gente se toman decisiones económicas y estas decisiones, a su vez, influyen en la realidad económica”; sin embargo, el Presidente tiene que considerar que los consumidores hemos aprendido de las crisis y no lanzamos pronto las campanas al vuelo.

manuel.herrera@3.80.3.65