Crecimiento: vuelven los temores

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Por:

Arturo Vieyra

Una vez más aumentan los temores sobre el crecimiento económico mexicano. A pesar de que hay fundadas expectativas de recuperación de la economía de Estados Unidos —que es nuestro motor externo de crecimiento—, su avance ha sido menor al esperado, a la par sigue deteriorándose —principalmente por el factor China— la perspectiva de la economía mundial. Ambos factores golpean directamente nuestra propia estrategia de crecimiento.

En paralelo, se deterioran gradualmente las expectativas sobre el desempeño de la economía mexicana. Así lo muestra el nuevo pronóstico de la Encuesta Banamex que, ahora para el 2015, espera un avance del PIB de sólo 2.3% cuando a principios del año esta expectativa estaba en 3.5%. Si el actual pronóstico es correcto, el crecimiento de la economía mexicana estará este año prácticamente igual al promedio de los últimos 15 años.

En el corto plazo, se mantiene la dinámica moderada de la actividad productiva. Si bien el crecimiento anual del PIB, en el segundo trimestre del año de 2.2%, fue inferior al del primer trimestre 2.6%, la dinámica de muy corto plazo, muestra una mejoría en la actividad económica: en junio el IGAE —proxi mensual del PIB— registró su quinto incremento mensual durante el primer semestre del año, además de que el avance del índice de 3.1% superó la dinámica de todo la primera mitad del año. Este dinamismo responde a la aceleración de la producción del sector servicios, cuyo crecimiento anual de 4.4% superó ampliamente al 1.4% de la industria, y por supuesto a la caída del sector primario de 2.0%.

Por el lado de la demanda, a pesar de la desaceleración de las exportaciones de manufacturas en el segundo trimestre del año, el principal impulso al crecimiento económico mexicano proviene de la moderada pero persistente recuperación del consumo de las familias. Así lo confirman diversos indicadores como las ventas de automóviles y de la ANTAD, además indicadores laborales —empleo y salarios— también dan muestras de un mejor desempeño.

Desafortunadamente, el crecimiento económico en México no es uniforme, hay sectores productivos que no repuntan lo suficiente, o incluso, han retrocedido de manera importante. Tal es el caso del sector de petróleo y gas, cuya caída anual en el primer semestre del año de 7.3% ha restado casi medio punto porcentual al crecimiento económico del país en el mismo periodo.

Por el lado de la demanda, el rezago de la inversión es otro factor que provoca un letargo en el crecimiento. La acentuada baja en los precios del petróleo, la dinámica de menor crecimiento mundial y la inestabilidad financiera internacional son factores que entorpecen las decisiones para invertir.

Para lo que resta del año, el escenario no es muy distinto a lo que hemos visto en la primera mitad: la expectativa de 2.3% para todo el año implica que durante la segunda mitad del 2015 el crecimiento anual no se acelere, es decir, que sea el mismo esperado para todo el año.

Para el 2016 el consenso de la Encuesta Banamex anticipa una ligera aceleración hasta 3.2%. A pesar de que la perspectiva de corto plazo es modesta, debe tenerse muy presente la actual coyuntura donde los riesgos sobre el crecimiento mundial están acrecentándose y están claramente inclinados a la baja.

avieyra@banamex.com

Twitter: @ArturoVieyraF