Cruceros: oportunidad para Isla Mujeres

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Por:

Gerardo García

Es que se trataba de un tema lógico. Natural, pues, en tanto es el resultado de una necesidad del mercado. Inversión que tenía que suceder y que vendrá a transformar, muy posiblemente para bien, uno de los más preciados destinos turísticos del país.

Un grupo de inversionistas mexicanos exploraba desde hace algunos años un proyecto que parecía complicado en un inicio. La construcción de un muelle para recibir cruceros en Isla Mujeres podría generar polémica, en tanto la conjunción entre la industria hotelera y las navieras no ha sido la más sencilla. Construirlo, en un destino como Isla Mujeres, que ha estado esperando por años que se invierta más ahí, de igual manera podría levantar un ruido que es el que espanta regularmente a la inversión.

Afortunadamente no sucedió así.

Los principales directivos de la industria de cruceros —Michelle Paige, Micky Arison, Michael Bayley, Mattew Sams, entre otros— conocieron el proyecto y manifestaron abiertamente su apoyo. Para las navieras el que existan más muelles para atracar les significa mejorar el producto que ofertan a sus pasajeros, al igual que, en el caso de Isla Mujeres, les genera una reducción de costos importante al tener dos destinos diferentes —Cozumel y la ínsula— a corta distancia. Dos destinos que ofrecen productos diferentes y que acercan a Cancún, en el caso de Isla Mujeres y Riviera Maya con Cozumel, al mercado de cruceristas que viene a ser un interesante complemento para la industria. Para las navieras, pues, este proyecto resultó una gran área de oportunidad y desde que se les presentó, comprometieron incluirlo en las rutas de cruceros que surcan el Caribe. No participan de la inversión del muelle, en efecto, como sucede en Cozumel —no así en Mahahual, cuyo propietario es el empresario Issac Hamui— pero están subidos a este proyecto en tanto los beneficios que les genera a los cruceros.

Isla Mujeres es el destino en el que se gestó en buena medida lo que hoy es el Caribe Mexicano. Se ha desarrollado en torno a la belleza de sus playas y se segmentó en un mercado especializado, que busca hoteles pequeños y una oferta de experiencias distintas a las que, por ejemplo, encuentran en Cancún. Destinos complementarios, aunque en efecto asimétricos. La llegada de cruceristas le significará a la isla poder crecer en su oferta de servicios, gastronomía y comercial. Significativamente les representará una gran oportunidad que requerirá que desde ahora comience a invertirse en mejorar el producto que se ofrece. En cuanto el muelle funcione —los inversionistas ya comenzaron el proceso de conseguir los permisos necesarios— se elevará en efecto el número de visitantes y ello, antes que verse como un aspecto que transformará a la isla de manera negativa, debe verse al contrario. Altamente positivo el que se sigan construyendo oportunidades en una región que no para de crecer. Sólo en la zona continental de Isla Mujeres ya operan casi cuatro mil cuartos de hotel y se construyen otros tantos. Un fenómeno que ha venido a transformar para bien la vida de muchos habitantes de la zona norte de Quintana Roo.

ggarcia@elperiodico.com.mx

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