Lunes 3.08.2020 - 15:01

Cuantos anos tiene la UNAM

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Guillermo Hurtado

Se dice que para saber a dónde vamos tenemos que saber de dónde venimos. Conocer el origen de algo nos permite develar las potencias que impulsan y guían su devenir.

Aunque parezca extraño, la pregunta sobre cuántos años tiene la UNAM carece de una respuesta definida dentro de la propia comunidad universitaria. Pero mientras no nos pongamos de acuerdo acerca de esta cuestión tan elemental, será difícil que lo hagamos acerca de otras más urgentes.

Dentro de la UNAM algunos afirman que su fecha de nacimiento es la misma que la de la Real y Pontificia Universidad de México. Es por ello que en 1951, se celebraron los pomposos festejos del cuarto centenario de la institución.

Hay quienes opinan que trazar una continuidad entre la Real y Pontificia Universidad de México y la UNAM le da a esta última mayor antigüedad y alcurnia. El razonamiento que ofrecen es que la Universidad Nacional se formó con los colegios profesionales que ya existían en 1910, como el de Leyes y Medicina, y que éstos, a su vez, procedían de la Real y Pontificia Universidad de México.

Sin embargo, en 2010 se celebró el centenario de la fundación de la UNAM. En su célebre discurso de inauguración del 22 de septiembre de 1910, Don Justo Sierra afirmó, de manera tajante, que la Universidad Nacional no era una continuación de la Real y Pontificia, cerrada años atrás por los gobiernos liberales. La Real y Pontificia fue una Universidad sometida al Rey y al Papa, es decir, una universidad de siervos que aceptaba como única verdad lo que la autoridad le ordenaba. La Universidad Nacional, por el contrario, sería una universidad de mujeres y hombres libres, que buscarían la verdad de manera autónoma, y cuya única lealtad sería la que se le debe a la Patria.

Si somos fieles a las ideas y a la voluntad de los fundadores de la Universidad Nacional de México, hemos de aceptar a 1910 como la fecha de nacimiento de la actual UNAM. Cuando se celebró su centenario en 2010 se tuvo la oportunidad de acabar con la confusión, pero no fue así, se prefirió dejar esta cuestión en una inquietante ambigüedad.

Siempre me pareció un despropósito que en las ceremonias oficiales de la UNAM, universidad de una nación independiente y cuyo sistema educativo oficial es laico, se colgara el pendón de la Real y Pontificia Universidad de México. Es como si en una ceremonia del gobierno mexicano se izara la bandera del imperio español. La situación se vuelve más ridícula si tomamos en cuenta que hoy existe la Universidad Pontificia de México, que se considera la genuina heredera de la universidad colonial, por lo menos en lo que toca a su condición de estar regida por una norma papal.

Pero, hay una tercera propuesta que se ha planteado recientemente por el distinguido historiador Javier Garciadiego (cfr. “El doble cumpleaños de la Universidad Nacional Autónoma de México”, Letras Libres, julio 2010). En su opinión, la UNAM debería celebrar su primer centenario en 2021 para recordar el inicio de la Rectoría de José Vasconcelos, quien fue el artífice de la UNAM contemporánea: una universidad progresista, popular, atenta a las necesidad del país. Para Garciadiego, la Universidad Nacional de México fundada en 1910 fue una institución porfirista, en cambio, la de Vasconcelos, fue una institución que adoptó los principios de la Revolución mexicana. En su discurso de toma de posesión, Vasconcelos dijo que llegaba a un montón de ruinas para levantar una nueva universidad que dejara de preocuparse por borlas y oropeles y estuviera al servicio de México.

Aunque simpatizo con las ideas de Garciadiego, considero que su propuesta es injusta con el ideario de Don Justo Sierra, maestro de Vasconcelos y de toda su generación.

La fecha de nacimiento de la UNAM no es una mera cuestión cronológica, sino que se trata de una cuestión ideológica y, a fin de cuentas, política. No es, por lo tanto, un asunto menor que decidamos de una vez por todas cuántos años tiene la UNAM, porque lo que está en juego es algo mucho más importante: decidir cuál es el sentido y la misión de la universidad más grande del país.

guillermo.hurtado@3.80.3.65