Cuarto informe de gobierno, ¡luces, cámara, acción!

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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Eruviel Ávila estrenó la modalidad de informar a sus gobernados a través de encuentros populares; el mexiquense los hizo temáticos y regionales. Reuniones nada espontáneas, con toda la producción televisiva requerida, guión, director, actores, extras, iluminación, escenografía, vestuario y claro, protagonista.

Lo necesario para transmitir emociones, generar sensaciones, informar y construir percepción.

El cuarto informe del Presidente Peña Nieto presentará novedades, dirá adiós a la ceremonia en Palacio Nacional con invitados VIP, tampoco como en épocas panistas irá al Auditorio Nacional, menos volverá a la sede del Congreso de la Unión, recinto del poder legislativo reunido para dar inicio al periodo correspondiente.

Hace 10 años que México decidió tirar a la basura un acto republicano que bien podría adaptarse a la realidad política y social de nuestros tiempos, rescatar el vital encuentro de los poderes de la Unión, al menos un día al año.

Simbolismos capaces de generar cohesión, de aliviar desánimos y humores sociales. Pero no, eso acaso será menester en el futuro, hoy no.

El cuarto informe de gobierno será como debe, entregado a la Mesa Directiva del Congreso, el mensaje del Presidente a la Nación estrenará formato, será un encuentro interactivo con jóvenes de todo el país, unos 300 dicen.

Con 23 por ciento de aprobación al desempeño presidencial, con demasiados frentes abiertos en los cuales Enrique Peña Nieto termina por asumir costos propios y ajenos, llevar al Presidente a un ámbito cerrado y controlado es, al mismo tiempo, exponerlo al ambiente hostil que por definición son para el Jefe del Ejecutivo federal, redes sociales y plataformas digitales.

Ante escándalos menores y mayores, frente al golpeteo mediático y social (memes), que la figura presidencial recibe gracias a frívolas pasiones románticas del titular de la Conade, por el cinismo sinfín de la CNTE, por la tesis, por la cruzada religiosa contra matrimonios igualitarios, por las expectativas económicas no cumplidas, siempre revisadas a la baja, por la caída sin remedio de los precios del petróleo, por el dólar, por Trump, al mandatario lo llevan ante la tribuna mediática a refrendar su mítica proclividad por las luces, las cámaras y la acción.

Asesores y herramientas de medición no faltan en el entorno presidencial, al menos no deberían, mucho más sabrán que quien esto escribe, para decidir tal innovación que veremos, si llega para quedarse.

La sobriedad y el protocolo institucional no pueden ser desechados, la sociología y la antropología de masas saben que esos ritos, aun en tiempos de global interconectividad, valen y cuentan. También hacia allá podrían apuntar desde la casa presidencial.

¡Corte! Desde Zitácuaro pasando por Morelia hasta la CDMX, los enjuagues perredistas para hacer negocios a oscuras de Víctor Hugo Romo, exdelegado en Miguel Hidalgo, van saliendo a flote. Nexos burdos que revelan corrupción y pésimo cálculo político.

urdiales@prodigy.net.mx

Twitter: @CarlosUrdiales