Cuatro falsos ahorros de una Santa

AT, o pollitos en fuga
Por:
  • mauricio_flores

Para conectar en 30 minutos pasajeros y carga entre el actual AICM con el Aeropuerto Internacional de Santa Lucía —que propone Andrés Manuel López Obrador— se requiere un Tren de Cercanía, cuyo costo (extrapolando el gasto de Marcelo Ebrard en la Línea 12) de unos 97.5 millones de pesos, se suma a los 80 mil millones que dice el candidato morenista costará su aeropuerto: son 177.5 mil millones de pesos.

Es decir, no existe ahorro en cuanto a obra civil directa. Pero debe agregarse el creciente mantenimiento del sexagenario aeropuerto a cargo de Alejandro Arugudín, con obras mayores como re-pilotar la T2. Además, considerar extender el Metro Indios Verdes 70 kilómetros, ampliar la autopista México Pachuca a ocho carriles y megadistribuidores viales en Ecatepec y Santa Clara.

No es posible trasladar íntegramente pistas de 12 millones de toneladas cada una de Texcoco a Santa Lucía. Ahí no hay ahorro, pero sí un desperdicio monumental.

Tercer ahorro inexistente: la disposición de pistas de oriente a poniente del AICM imposibilita la operación simultánea con Santa Lucía, por lo que el aumento neto de capacidad de área en el Valle de México sería máximo de 25%, o sea, sólo cubriría la demanda de vuelos otros 5 años. Cuarto inexistente: el tiempo de conectividad para vuelos nacionales e internacionales se duplicaría, al igual que los costos en tierra de las aerolíneas que se trasladaría a los boletos. Y bueno, sume la penalización y mayor tasa de interés por modificar los términos de bonos emitidos por 6 mil millones de dólares para el NAICM. Usted dirá.

Cuarto Polo, ahora. La idea original es de Miguel Ángel Mancera: no buscar el poder, por el poder sino formar un gobierno de colación, incluyente, para lograr la transformación ordenada de régimen con bienestar a las personas, oportunidades a los empresarios y catapultar a México al primer mundo. La semana pasada fue clave en ese posicionamiento: el Jefe de Gobierno capitalino rechazó ir al Senado mientras no se firmen acuerdos claros para la coalición… por lo que Ricardo Anaya se apuró en declarar que Mancera sería el coordinador de un eventual gobierno amplio.

Talando árbol propio. No fue fácil consolidar la política pública para reforestar y usar racionalmente los bosques; avance que afianzó la Conafor con Jorge Rescala y ahora con Arturo Beltrán al frente. Pero no falta quién guste patear el pesebre, como Ramón Silva Flores, presidente de la sección Durango de la Asociación Mexicana de Profesionales Forestales, quien acusó a los propietarios de predios forestales de “caer en vicios” de condicionar la reforestación a la recepción de subsidios. Ninguneó así el esfuerzo de comuneros, ejidatarios y técnicos que recuperaron 700 mil hectáreas este sexenio. Sin duda, Silva quiere reducir los apoyos a su propio sector. El que por su gusto es buey, hasta la yunta lame.