De cara al 2017

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • pedro_sanchez_rodriguez

La salida de Luis Videgaray del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto, la renuncia del actual presidente del Banco de México, Agustín Carstens, sumado a las previsiones de un desempeño macroeconómico mediocre en los próximo años ha provocado serias preocupaciones en los especialistas, opinólogos y académicos. No sólo eso, la carga para el gobierno federal proviene de otras esferas. La corrupción desenfrenada en muchas de las entidades de la federación, el repunte en la violencia producto del narcotráfico pero también del desgaste de la sociedad, la aparente inefectividad hasta este momento de las reformas estructurales le han traído costos.

Como es costumbre, la respuesta del ejecutivo federal es desatinada. Existe una incompatibilidad entre la perspectiva que describe del país, con lo que se percibe. Él lo ve así, al pedir perdón por la “percepción de corrupción” que pudo haber provocado con la posesión de la Casa Blanca de las Lomas y no por el conflicto de interés que implicaba su compra-venta, da muestra de su narcisismo. El Presidente quiere convencernos de que nuestra percepción es nebulosa y errada y, que lo que él comunica es la verdad. “Las cosas buenas casi no se cuentan, pero cuentan mucho”, es un slogan que corresponde con lo mismo: “ustedes no ven lo que estamos haciendo bien, su percepción sobre la situación del país es exagerada”, parece que nos dice el Presidente.

El disenso dentro del gabinete del Presidente es sin embargo preocupante, las declaraciones del General Cienfuegos complican las decisiones del Presidente. Luego de los terribles casos de Tanhuato, Tlatlaya y Ayotzinapa, que ilustran las vejaciones a los derechos humanos de miembros del ejército mexicano, los medios de comunicación revelaron dos casos de soldados mexicanos dando primeros auxilios a miembros del narcotráfico para luego ser emboscados por los criminales. Estas dos situaciones, dan dos lecturas de lo que ocurre en el combate al narcotráfico: el ejército viola derechos humanos, el ejército se ve en desventaja frente a los criminales por las limitantes a su operación. Estas dos lecturas no son excluyentes y si se ha de legislar para que el ejército permanezca en las calles se deben tomar en cuentas ambas condiciones.

El año 2017 aparenta ser un año crucial para el futuro del país, porque dará una pista de qué escenario es el que recibirá el próximo presidente del país en 2018. Sumado a la derrota del PRI en las elecciones locales de 2016, las elecciones en Coahuila, Nayarit y Estado de México pueden dar otra estocada al PRI de cara a la elección presidencial. Ojalá la oposición esté a la altura de asumir una vez mal el reto de ser gobierno.

Twitter: @hastaelPeter