Ebrard cumple hoy un año fuera de México

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Por:
  • ruben_cortes

Marcelo Ebrard cumple hoy un año fuera de México, lo cual no deja de ser un desperdicio porque la izquierda doméstica registra su crisis electoral, política y de identidad más severa de su historia. Y un militante de su arraigo en esa corriente política está obligado a participar en

su recomposición.

Sólo como un abandono a la izquierda, cuando más lo necesita, se entiende su autoexilio, pues el Jefe de Gobierno ya negó que sea investigado por el supuesto desfalco de 489 millones 422 mil 377 pesos en la construcción de la Línea 12, que inauguró sin estar lista, un mes antes de abandonar el GDF.

Ni la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda congeló las cuentas de la empresa que le renta, en 80 mil pesos mensuales, una casona catalogada por el INBA como de “valor histórico”, con jardín vertical, ventanales estilo porfiriano blindados, alberca climatizada, vapor, elevador y

roof garden.

Y tampoco lo hizo con las cuentas bancarias de su exesposa Mariagna Prats, por posible vinculación con operaciones financieras con recursos de procedencia ilícita o lavado de dinero (que es lo que investiga esta Unidad), como se publicó alguna vez.

Todo lo que podría ser achacado judicialmente a Ebrard, como exjefe de Gobierno por las deficiencias de la Línea 12, ya le cayó encima a Enrique Horcasitas por no comprobar en qué gastó los 489 millones 422 mil pesos que le facilitó la Federación al Proyecto Metro para esa construcción.

¿Entonces por qué no regresa? Sólo se entendería en que no le interesa participar en la recomposición que registra la izquierda: debilitamiento del PRD (su expartido), avance de Morena (el partido de su exjefe político AMLO), problemas de MC (su actual partido) por filtrar el padrón electoral…

Sin embargo sí le interesa, según su operador político aquí, Agustín Guerrero:

“Estuvimos platicando como media hora del caso Iguala, el informe del GIEI; de Tomás Zerón, quien andaba sembrando pruebas; de Zacatecas, donde el INE había desconocido al candidato de Morena”.

En ese sentido, Ebrard parece interesado en el GIEI, pues escribió a la CIDH (institución a la que pertenece el GIEI) para que el Estado mexicano solicite a las autoridades electorales “la abstención de realización de cualquier acto que redunde en una afectación irreparable” a sus derechos políticos.

Aunque la CIDH no tiene autoridad para hacer nada en su caso. “En Washington no sé si lo vayan a resolver a mi favor, porque México es parte de la Organización de Estados Americanos y seguramente va a ser una tremenda presión para que esto no ocurra”, argumentó él mismo.

Como sea, es un desperdicio para nuestra izquierda el autoexilio de Ebrard.

Y los suyos lo reclaman.

ruben.cortes@3.80.3.65

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