Ebrard si es victima

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Por:

Manuel López San Martín

Sí, Marcelo Ebrard es víctima. Pero de sí mismo. Él, sin ayuda de nadie, llegó al filo del abismo político. Nadie lo orilló a competir por el PRD y buscar una candidatura, lo que hoy le imposibilita llegar a la Cámara de Diputados y reinventarse desde ahí.

Un poco de sentido común habría bastado para que se diera cuenta de que en su ex partido ya no lo querían. Se lo dijeron de todas las formas posibles: lo redujeron, lo dejaron solo en su intentona de buscar la dirigencia y desoyeron sus criticas. Pero él se entercó.

Pecó de soberbio y se creyó invencible. Ahora busca doblar la ley para hacerse de una candidatura —suplente, pues la titularidad de la plurinominal de Movimiento Ciudadano ya le fue negada por el Tribunal Electoral— que le dé fuero por si se ofrece, sí, pero sobre todo que le permita seguir existiendo políticamente.

Marcelo es un político —que no un líder social como López Obrador— y los políticos para seguir viviendo necesitan cargo. El ex jefe de gobierno lo sabe. Siempre los ha tenido. Sin puesto, se siente desprotegido. No es casualidad que en los últimos tres años, que no ha ostentado posición formal alguna, acumule un récord de errores que en toda su carrera no ha cometido.

Se equivocó en su alianza con René Bejarano para hacerse de la presidencia del PRD, erró en su manejo de los tiempos atizando contra Los Chuchos so pretexto del Pacto por México y hasta criticó al Jefe de Gobierno, Miguel Mancera, en público y privado por su “colaboracionismo con el gobierno de Peña Nieto”. Por si fuera poco, se puso de pechito en el desastre de la Línea 12 lanzándose al ring el mismo día de anunciado el cierre parcial, sin que nadie lo mencionara ni implicara.

Pero su error más burdo es el que parece decidido a no reconocer: su abierto quebranto a la ley. El ex jefe de gobierno, por torpeza política, muy tarde se dio cuenta de que el PRD ya no lo quería. Se percató hasta que le cerraron la puerta de su candidatura en la nariz. Entonces, necesitado de reflectores —y por qué no, de fuero (nunca está de más, pensará)—, en el mismo proceso electoral y con apenas unos días de diferencia, decidió participar en el proceso de selección de Movimiento Ciudadano, donde con tal de mantener la rentabilidad de la franquicia aceptan a quien sea —ahí están los casos lo mismo del expresidente del PAN Manuel Espino, que el del ex líder de las autodefensas Hipólito Mora o el exsecretario general del SNTE, Rafael Ochoa—.

La violación a la ley es más que obvia, por eso el TEPJF ya le dijo que no a su postulación una vez. No se puede participar en dos procesos internos durante el mismo proceso electoral. Pero Ebrard va de nuevo. Cegado por la soberbia, norteado por la falta de cargo y necesitado de una posición formal para sobrevivir políticamente, no se ha percatado de que, como lo repite una y otra vez, es víctima, sí, pero de sus propios errores. Y ahí no tiene a quién culpar.

  Off the record... En corto, Marcelo Ebrard se queja de que Miguel Mancera se ha encargado de acabar con su prestigio. Nada dice de cuando él, ya como ex jefe de Gobierno, buscaba incesantemente a más de un integrante del gabinete capitalino para mantener el poder y moverle el piso al gobernante de la ciudad… El que va sacando sonrisas de propios y extraños es el presidente del PAN DF, Mauricio Tabe. Y no es que esté contando chistes, —o al menos no intencionalmente—. Resulta que, en las diferentes mesas en las que se sienta, muy convencido asegura que su partido ganará Benito Juárez, Miguel Hidalgo y hasta Cuajimalpa, además de decir que están “muy cerca” en Coyoacán, Tlalpan y Álvaro Obregón y rematar al afirmar que serán “segunda fuerza en la ciudad”. El problema es que ninguna encuesta respalda sus dichos. Su partido está anclado en el cuarto lugar y a estas alturas ya ni la Benito Juárez la tienen asegurada, ni qué decir Miguel Hidalgo o Cuajimalpa, donde están a 10 puntos de distancia de los punteros; o Coyoacán, Tlalpan y Álvaro Obregón, donde la diferencia es casi del doble…

Hablando de Álvaro Obregón, un nombre se menciona cada vez más para ocupar la vacante de candidata a diputada federal que dejó la ex consejera del IEDF, Martha Laura Almaraz en un distrito de la delegación. Georgina Pineda es de las más cercanas a Leonel Luna, quien manda en aquel territorio; cumple con la cuota de género y conoce la demarcación.

 En boca cerrada...“Veo a Miguel Ángel Mancera como el más viable en este momento”.

Al presidente del Senado, el perredista Miguel Barbosa, ya le gustó andar destapando al Jefe de Gobierno para 2018. Ahora fue más allá y le pidió que “desafíe los hechos anunciando su participación”.

Twitter: @MLopezSanMartin