El Aeropuerto del Peje

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Mauricio Flores

Presentado como obra magistral de su próximo gobierno, el Aeropuerto Internacional de Tizayuca de Andrés Manuel López Obrador posee tres elementos distintivos: 1) es refrito del proyecto que hace 11 años impulsó en entonces gobernador de Hidalgo Manuel Ángel Núñez; 2) oportunismo para posicionarse como “conciliador” ahora que Atenco es la “bandera amorosa” con que sus adeptos atacan a Enrique Peña; 3) carece de sustento técnico y económico.

Difundido por su secretario—¿legítimo?—de turismo Miguel Torruco, la terminal en Hidalgo fue el diseño de Núñez Soto para descongestionar el centro del país y crear un nuevo polo de desarrollo. El gobierno Vicente Fox optó por un modelo de macroaeropuerto a Texcoco en base a la especulación inmobiliaria que reventó al querer expropiar tierras a 7 pesos metro: desató un legítimo movimiento por defensa de la tierra que torpemente enfrentó la SEGOB de Santiago Creel y derribó en 2002 los planes de Pedro Cerisola en SCT.

El “movimiento machetero” se trocó rápidamente en anti sistémico, ligado al EPR y EZLN. Pero cuando en 2006 bloqueó violentamente las carreteras del lugar, el entonces gobernador mexiquense usó el monopolio legítimo de la fuerza pública para garantizar la libertad de tránsito al fracasar la negociación. Los abusos policiacos fueron castigados, pero esa historia es usada por MORENA (y por los condiscípulos de Mauricio Flores.) para tildar de represor a Peña.

Hoy Tizayuca sigue a la misma distancia de Texcoco y los centros de demanda de viajes aéreos citadinos no han cambiado. Un aeropuerto en Hidalgo, con un sistema de tren rápido y nuevas vialidades puede costar unos 3 mil millones de dólares a contraflujo de movimiento poblacional y económico occidente-oriente del Valle de México. O sea que ese plan no cuadra salvo con la propaganda.

 Coyote Energy. Las cosas han mejorado en PMI, subsidiaria comercial de Pemex que lleva Juan José Suárez Coppel, al salir funcionarios cachados en actos deshonestos como Rodrigo Aranda, pues mantienen sus “contactos” en la paraestatal para hacer “trader” con proveedores y clientes. Por ejemplo Mario Blenda Ahumada, ex subdirector comercial de residuales de Pemex y ahora en Glencore, multinacional que opera minas y energía en AL y que tiene entre sus operadores a Alberto Olimón Salgado, ex subdirector de gasolinas y componentes que fue defenestrado de PMI junto con su jefa, Rocío Cárdenas acusada de coyotear para Trafigura.

 La última y nos vamos. Ayer se reunió Dionisio Pérez Jácome con miembros de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción al mando de Luis Zárate, entre ellos Federico Martínez de Tradeco y Bernardo Quintana de ICA. Ahí aseveró que la SCT ejercerá en tiempo y forma el presupuesto 2012, incluyendo dos paquetes para conservación carretero (Coahuila y Jalisco).

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