El conflicto de intereses de Hillary

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Por:

Juan Pablo de Leo Spínola

Difícilmente la candidatura de Hillary Clinton será descarrilada o desacreditada por algún escándalo del que no se conozca ya. La carrera política y la vida publica de la aspirante demócrata está lo suficientemente consolidada cómo para desorientar o distraer a los electores rumbo al 2016; sin embargo, cuando se trata de los Clinton nada esta garantizado y todo puede suceder.

Hillary se encuentra por arriba en la intención de voto sobre cualquier otro candidato de ambos partidos. La construcción de su candidatura comenzó el día que dejó la Casa Blanca tras ocho años como primera dama. A partir de entonces una de las maquinarias políticas más poderosas —incluso a nivel internacional, algunos alegan— ha trabajado en favor de su llegada a la presidencia. Si en 2008 no pudo, hoy solamente una tragedia de magnitudes impensables le podrían significar una amenaza a sus ambiciones.

Los múltiples escenarios que parecen favorecerle no significan que los republicanos vayan a ceder o caer sin dar batalla. En la política estadounidense la lucha electoral se traslada a la literatura a través de la publicación de biografías o investigaciones que son utilizados para posicionar temas en los medios de comunicación que facilitan la exposición y los ataques a los candidatos.

Así como la campaña de Hillary comienza, de la misma forma lo hacen las embestidas en su contra, y su imagen inevitablemente ligada a la Iniciativa Global Clinton y las donaciones que ha recibido de diversos gobiernos. El posible conflicto de interés ha centrado intenso escrutinio del dinero extranjero y la supuesta red de influencia que han tejido Bill y Hillary Clinton en el acceso que tenía ella como secretaria de Estado.

El esperado libro de Peter Schweizer Clinton Cash ha provocado discusiones sobre si el contribuciones extranjeras a la Fundación Clinton así como los honorarios por los discursos de Bill Clinton —podrían haber creado conflictos de interés para jefe la diplomacia Estados Unidos y por ende para la potencial futuro presidente y las afectaciones que dichas relaciones pudieran tener sobre la toma de decisiones.

Aunque no es la primera vez que se le acusa ni el primer el libro que se publica contra la familia Clinton, el texto no contiene ninguna revelación escandalosa ni tema que ponga en peligro a la campaña Clinton; sin embargo el gobierno estadounidense es muy claro son las reglas respecto al tema y desde el 2009 cuando Clinton se convirtió en secretaria de Estado, se plantearon preguntas similares acerca de la percepción de conflicto de intereses.

Obama y la Fundación Clinton llegaron a un acuerdo para limitar las prácticas de la fundación de recaudación de fondos, incluyendo frenar las donaciones de gobiernos extranjeros. Y la fundación acordó revelar mucho más acerca de su recaudación de fondos de lo que normalmente se requiere a organizaciones benéficas.

La respuesta de la campaña Clinton y el portal contra las supuestas calumnias en su contra parecen indicar la necesidad de otra estrategia y cambio tema para que los republicanos puedan atacar.

juanpadeleo@me.com

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