El derrumbe de la BMV jala al peso

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Por:
  • larazon

Las malas noticias se conjugaron con la incertidumbre de los inversionistas por el ritmo del crecimiento económico global, lo que derivó en una sesión dominada por números rojos para el mercado bursátil global y la peor sesión del año para la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), considerando que las estimaciones del PIB para este año pueden estar fuera de la realidad.

En la apertura, el mercado accionario operó con fuertes ventas, en la BMV sólo los títulos de BOLSAA reportaban ganancias marginales, derivado de una fuerte caída en el dato de la confianza del consumidos -de junio- estadounidense y de la revisión a la baja de las expectativas del crecimiento de China –realizado en abril- parte del Conference Board desde 1.7 a 0.3 por ciento.

Es importante destacar que los ánimos empezaron a decaer desde la semana pasada y que los inversionistas mostraron apatía por la renta variable, buscando refugio en los bonos de gobierno, con el débil informe inmobiliario estadounidense de mayo, seguido de las declaraciones de un ritmo moderado de crecimiento para Estados Unidos por parte de la Reserva Federal (Fed).

Todavía el lunes, los participantes mantuvieron algunas posturas previendo señales positivas de la reunión del G-20, que definieran en concreto las reglas del juego en la operación especulativa, así como medidas para contrarrestar la posible crisis de deuda europea y ahora los grandes inversionistas temen que caiga la demanda mundial ante la posibilidad de un menor consumo.

consecuencias. Las cifras son malas porque si se da una desaceleración en el ritmo de crecimiento de Estados Unidos, las repercusiones serán directas sobre el crecimiento de México. Recuerde que más de 80 por ciento de las exportaciones de México van a Estados Unidos y que en este momento de reactivación económica nuestro país depende absolutamente de las exportaciones dado que la demanda interna no ha podido repuntar.

Las últimas noticias macroeconómicas, derivaron en una alta demanda de bonos del Tesoro estadounidense, produciendo niveles mínimos de dos años para sus tasas de interés de largo plazo, las de 10 y 30 años que finalizaron en 2.97 y 3.95 por ciento, respectivamente, al tiempo que el precio del oro subía 3.80 por ciento.

Los ajustes en el mercado de capitales, que además coincide con el cierre de libros implicaron una depreciación del peso frente al dólar de 15.25 centavos a una cotización spot de 12.8525 pesos.

En el caso del mercado mexicano, la alta aversión al riesgo, en contraste con los mejores niveles de inflación acentuó la preferencia por los bonos de gobierno, permitiendo que la tasa de rendimiento del bono a 10 años regresara a niveles mínimos para el año de 6.90 por ciento.

Puerta abierta. Además, el gobierno mexicano anunció nuevamente la colocación de un bono sindicado a plazo de 5 años, por hasta 25 mil millones de pesos con tasa de 6 por ciento. Ésta es la tercera vez en que México ofrece al público inversionista, nacional y extranjero, un bono en pesos.

Pero aun cuando las previsiones apuntan a menos ritmo de crecimiento económico mundial, el mercado mexicano puede seguir gozando de la preferencia de los extranjeros dado que las previsiones nacionales siguen siendo de alrededor de 5 por ciento para este año. Ayer Barclays Capital coincidió con este número.

Y de ser así este deberá ser un buen momento de participar en la bolsa, con visión de largo plazo, principalmente sobre acciones del sector alimentos, bebidas y comerciales, sin dejar de lado a América Móvil.

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