El diciembre más largo

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • danielalonso-columnista

Las tiendas departamentales y plazas comerciales se convierten en las zonas más caóticas de la Ciudad de México. El tráfico de multitudes y autos en calles y avenidas empeora, por difícil que parezca. Es el precio que hay que pagar por disfrutar de las fiestas de fin de año, de las posadas y de las vacaciones invernales. Diciembre es un mes caóticamente maravilloso para muchos.

Pero en el periodismo deportivo, diciembre es sólo otro mes del calendario gregoriano. Sin duda, los periodistas que se dedican al deporte y a cualquier otro tema, tienen la posibilidad de abrir puertas y ventanas al enriquecimiento cultural; los viajes, las ciudades y la gente que se conoce en ellos so pretexto de un Mundial o una Euro o los Juegos Olímpicos, son manantiales de tesoros arquitectónicos, sociológicos, gastronómicos, etc.

Como única factura que hay que pagar es que el año no se fragmenta en estaciones o en periodos vacacionales; no, los deportes aparecerán en cada fin de semana de todo el año para fortuna de muchos y malestar de otros.

Pero una cosa es estar pendientes de la penúltima fecha de la NFL que nos regalará una jornada sabatina con 12 duelos y algunos de ellos ya con corte de Playoffs como el Baltimore contra Pittsburgh, en donde el vencedor amarrará pasaje a la postemporada.

Y otra cosa muy diferente, es prolongar con tintes de agonía, desesperación y cierto hartazgo el tema de la Liga MX y la Final que todavía tenemos que esperar hasta el domingo para conocer el desenlace. El martirio de esta Final interminable.

La pausa obligada por el Mundialito de Clubes, que desde mi punto de vista, es el peor invento de la FIFA por la monotonía y falta de interés real de los equipos europeos, fue como una escala en el peor de los aeropuertos del mundo de 8 horas que se vuelven un tormento lento y doloroso.

Ya me cuesta mucho escuchar los por menores de la “Gran Final” de la Liga MX; ya me he vuelto indiferente al mismo discurso de Ricardo La Volpe en donde presume que no fue superado, que no fue goleado por el Real Madrid, que se le compitió al Atlético Nacional, una de las potencias del futbol sudamericano.

Se ve lejos la noche del jueves y se siente eterna la espera para saber qué entrenador utilizará su as bajo la manga; y no me refiero a una alineación sorpresa o un cambio inimaginable… si pierde Tigres, se culpara al tiempo de espera, a la pausa. Si pierde el América, el culpable será el viaje a Japón.

Los menos culpables son las fieles aficiones a estos dos equipos.

Seguramente el Azteca se vestirá de esmoquin amarillo para la última cita el año y en el Universitario, los cánticos tigres no pararan desde el minuto cero. Sólo por aquellos devotos, por los que han soportado 18 días de pausa, de vacío. Por ellos, ojalá que la espera valga la pena.

Yo debo confesar, que este fin de semana estaré en modo NFL mientras disfruto los romeritos, el pavo y el lomo adobado, porque créanme, se viene lo bueno.

Felices fiestas.

dan.alonso@yahoo.com

Twitter: @dan_alonsov