El juego de matar

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Mónica Garza

Esta semana los mexicanos recibimos la noticia del asesinato espeluznante del niño Christopher Raymundo Márquez, El negrito como le decían , de sólo seis años, a manos de cinco menores de edad.

Desde los primeros hasta los últimos reportes de las autoridades “Se trataba de un juego”, “estaban jugando al secuestro”, “se les pasó la mano” y un lapidario “no hay nada más que investigar”, es como cerró el caso el fiscal general de Chihuahua Jorge Enrique González Nicolás.

“Le quitaron los ojos, le partieron el labio, le rebanaron el cachete y le dieron hasta 27 puñaladas en la espalda”, describió una tía del pequeño Christopher durante su funeral.

Hasta Malasia llegó la noticia, donde incluso el noticiero del canal local 8TV realizó una recreación en video del crimen, que sólo de verla corta el aliento.

Qué vergüenza que semejante hecho de descomposición social de autoría mexicana le haya dado la vuelta al mundo en sólo unas horas.

Un caso que además viene a ocurrir en Chihuahua, uno de los estados más golpeados en los últimos años por la violencia en términos de crimen organizado, pionero en feminicidios hecho también de conocimiento internacional.

La misma violencia que ya acompaña desde los primeros años de vida a muchísimos niños mexicanos que crecen en entornos hostiles, en Chihuahua, Tamaulipas, Michoacán, Guerrero, Estado de México, por mencionar los más populares.

Niños que muy temprano normalizan en su vocabulario palabras como “secuestro”, “balacera”, “narco”. La imagen viva de la crueldad y la sangre está impresa en su psique como parte de su cotidianidad y de sus “juegos”.

Fue así que cinco niños de 11 a 15 años se pusieron a jugar el macabro juego del secuestro, torturando y matando a un pequeño de seis años, cuyo cuerpo dejaron abandonado junto a un arroyo, cubierto de matorrales y un animal muerto encima.

Con tanta habilidad para ocultar un crimen, ¿de verdad estos niños no sabían lo que estaban haciendo?

¿Cómo aprendieron a ocultar un cuerpo? ¿Cómo aprendieron a volver a su casa a dormir sin levantar sospechas, después de haber matado a sangre fría a un niño completamente indefenso?

¿Cómo supieron disimular? incluso siendo parte del grupo de vecinos que ayudó a buscar al pequeño Christopher en su colonia, cuando fue reportado como desaparecido. ¿Quién les enseñó a esos niños a “jugar” de esa forma?

Y en lo que respecta a la justicia, es la parte más desoladora de la historia. La Constitución marca que a los menores de 14 años no se les puede imponer sanciones privativas de la libertad. Aunque en este caso la novedad es que los padres sí podrían alcanzar responsabilidad penal.

Los dos jóvenes de 15 años serán procesados y podrían ser encerrados hasta por 15 años, en uno de esos centros de internamiento de menores donde se ha denunciado hasta el cansancio casos de tortura, drogas, insalubridad y hacinamiento. ¿Cuál será ahí su esperanza de recuperación?

En cuanto a los otros tres menores presuntos asesinos, dos niñas de trece años y un niño de once, la ley establece que no son considerados imputables de proceso penal, sin embargo podrían ser separados de su núcleo familiar para recibir tratamiento psicológico a cargo de las autoridades del estado.

¿Y luego? ¿Qué va a pasar con ellos? ¿Cuánto tiempo podrá durar su “tratamiento”? ¿Cómo y cuándo podrán ser reintegrados a la sociedad?

¿Podrán ser reintegrados?

Ni duda cabe que la fotografía social que este caso nos deja sobre el desarrollo de una parte importante de la infancia en México, es nuestra verdadera gran tragedia.

Y mientras tanto, en su casa de la colonia Ladrilleras de San Guillermo, en Chihuahua, Tania Mora, la madre del pequeño Christopher, con la mirada llena de rabia advierte:

“Así como no paré en buscar a mi hijo desde que desapareció, día y noche, así no voy a parar hasta que se haga justicia…"

Bien sabemos que en nuestro país, en zonas de conflicto social como en la que Christopher fue asesinado, la justicia se define, se defiende y se cobra de muchas maneras, ¿A qué tipo de justicia se referirá la madre del niño?...

monica.garza@razon.mx

Twitter: @monicagarzag