¿El Macron israelí?

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Por:
  • gabriel-morales

El domingo de esta semana se celebró la primera ronda de las primarias en el partido laborista (la izquierda-centro) de Israel. Siete candidatos se enfrentaron y dos de ellos pasaron a la segunda ronda. El primero, Amir Peretz, fue ya el nominado por el partido laborista en 2006.

Peretz es el único candidato de la izquierda en la historia de Israel que no es ashkenazi (de origen europeo) y pudo conseguir lo que nadie había logrado, vencer al Likud de Netanyahu en la periferia de Israel; sin embargo, en 2006, los judíos Ashkenazi dejaron en masa el Partido Laborista y votaron por el centro (Kadima) y Peretz quedó en segundo lugar.

El segundo candidato, Avi Gabay, era hasta hace dos años un completo desconocido. Igual que Macron, Gabay era un hombre de negocios. Antes de su giro a la política, Gabay se convirtió en el presidente de Bezeq, la principal compañía de telecomunicaciones en Israel. Sin embargo, a diferencia de Macron, Gabay empezó desde cero. Al igual que Perezt, Gabay es mizrahi (judío del medio oriente) y creció en la periferia de Jerusalén.

Cuando era joven, Gabay trabajó como bell boy por varios años para financiar sus estudios y empezó en la compañía Bezeq como un empleado de bajo nivel. De la misma manera como subió rápidamente el escalafón de la empresa, así Gabay haría su aparición en política.

En 2014, cansados de la corrupción de Netanyahu, un grupo de políticos de centro, liderados por Moshé Kahlon, se separó del Likud y creóun nuevo partido, Kulanu. Gabay se unió a este partido y después de que se unieran a la coalición de Netanyahu, y sin ninguna experiencia política, se convirtió en ministro del medio ambiente. Tan sólo un año después, en una conferencia de prensa dramática, Gabay renunció a su puesto. Su razón: “quiero estar del lado correcto de la historia”.

Netanyahu, según Gabay, amenaza con acabar con la democracia israelí. Desde ese momento Gabay declaró sus intenciones para convertirse en el presidente del partido laborista. El partido celebró la renuncia de Gabay; sin embargo, nadie creyó que en tan sólo un año Gabay lograra crear una fuerza política que vencería a Isaac Herzog, el actual presidente del partido.

Como Macron, un empresario con una experiencia corta en la vida política, Gabay logró una victoria sin precedentes. Sin embargo, queda mucho camino por recorrer. El próximo domingo Gaby se enfrenta en la última ronda a Peretz quien, después de 25 años en la política, es el favorito para ganar. Es histórico que dos judíos mizrahi se enfrenten por el liderazgo del partido laborista. Más histórico sería que Gabay ganara la primaria. Tal vez es eso lo que Israel necesita. Una voz nueva que motive a los electores a deshacerse de una vez por todas de Netanyahu y a darle un nuevo impulso al proceso de paz.

gmoralessod@gmail.com

Twitter: @gabriel_msod