El nuevo chivo expiatorio

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • javier_solorzano_zinser

Suponer que con la reducción de penas a ciertos delitos se haya incrementado la violencia en el “mayo rojo”, es olvidar que lo que está pasando se debe a elementos multifactoriales.

Los operadores de la justicia, en todos los niveles, han sido desde siempre elemento central para el entorpecimiento de la justicia. Han sido factor de impunidad, complicidad y discrecionalidad. Estos elementos y muchos otros han sido la lamentable base de la justicia.

Por todo esto y mucho más, a lo que debemos sumar la experiencia de vida de cualquier ciudadano con los aparatos de justicia, se pensó desde hace al menos 12 años en la imperiosa necesidad de construir un nuevo sistema.

La algarabía y euforia que produjo la propuesta, las mesas de diálogo y su respectiva aprobación, llevaron al Presidente a definir el proceso como el cambio más importante en la justicia mexicana en los últimos 100 años, como nos recordaba ayer Ernesto López Portillo.

Para el especialista en temas de seguridad, el cambio de sistema es sin duda un gran avance: “fui uno de quienes apoyó el proceso y participé en diferentes mesas de trabajo”. El problema no está en el sistema ni en las nuevas disposiciones, sino en quienes lo operan, nos dijo ayer en Canal ONCE.

Marcela Figueroa, de Causa en Común, lo tiene claro. Están tomando al sistema penal como el chivo expiatorio. Nadie asume su responsabilidad, las autoridades lanzan culpas como si todos los problemas fueran externos y nada tuviera qué ver con lo que hacen y dejan de hacer.

Uno de los elementos clave es la capacitación de los operadores del sistema. La cifras sobre la capacitación del personal que debe instrumentar el sistema son contradictorias y puede tener que ver, en esta etapa, con la confusa y desigual aplicación.

Según la Presidencia, se ha capacitado a 400 mil personas, en tanto que para organizaciones dedicadas al seguimiento del sistema, consignan que fueron 250 mil. Si bien las cifras pueden ser relativas, lo que no lo es la duración del curso sobre el nuevo sistema, fue de 40 horas.

En una sola semana los operadores “aprendieron” todo lo que debían saber sobre el nuevo sistema de justicia, el cual fue definido como el cambio más importante de los últimos 100 años.

Señalar al nuevo sistema como la razón de la violencia actual, es perder de vista los motivos y objetivos que se plantearon para su creación. Es olvidar que un detenido con sólo un mes en la cárcel, puede salir del penal con el título honoris causa en delincuencia.

No se trata de liberar por liberar. Bajo un nuevo sistema de justicia, evidentemente perfectible, se busca construir nuevas bases ante uno de los problema más serios, sensibles y lacerantes del país.

¿Por qué siempre se busca en lo externo y se lanzan culpas a las leyes o al que va pasando, cuando la responsabilidad es propia?

¿Por qué colocar a un sistema como chivo expiatorio?

 RESQUICIOS. Así nos lo dijeron ayer:

El viernes pasado recibimos información creíble de agencias de EU, que durante el fin de semana las instalaciones de nuestro periódico y su personal, serían violentamente agredidos. El diario no dejó de publicarse el fin de semana. Las agresiones vendrían del gobierno estatal y municipal.

El Mañana tiene 90 años de vida y se ha distinguido por su defensa de la libertad de expresión. El gobierno estatal se deslindó, en tanto que el municipal si bien se hizo a un lado, de nuevo aseguró que nosotros lo extorsionamos porque ya no nos paga. La confrontación se agudizó a partir de las investigaciones periodísticas sobre la gestión municipal, la cual no ha respondido a nuestras solicitudes de información: Mauricio Flores, director adjunto de El Mañana de Nuevo Laredo, Tamaulipas.

solorzano52mx@yahoo.com.mx

Twitter: @JavierSolorzano