El secuestro de Alan Pulido

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Por:
  • bibiana_belsasso

Era el sábado pasado por la mañana cuando el famoso futbolista Alan Pulido llegó a Ciudad Victoria para ver a sus amigos y familiares. Venía de Grecia, donde milita en el equipo Olympiacos, a pasar unos días.

En el transcurso de ese sábado se reunió con sus familiares y por la noche salió a festejar con algunos amigos en la zona de palapas del Parque Ecológico Los Troncones, ubicado en la carretera Interejidal.

Es conocido por los locales que ese camino está en un área de riesgo debido a las disputas territoriales entre el Cártel del Golfo y Los Zetas. Según una fuente de la Procuraduría estatal, es una “madriguera de Zetas, donde se han localizado narcofosas y casas de seguridad”.

El joven llegó a la reunión acompañado de su novia, Ileana Salas. Había más de 20 personas, pero Alan sólo conocía a unas cuantas. Algún invitado dio información para que el jugador fuera interceptado y secuestrado.

Se ha mejorado la seguridad en Tamaulipas, pero todos saben que no se ha controlado del todo. ¿Cómo es posible que este joven haya salido en automóvil a una de las carreteras más peligrosas, a una fiesta donde sólo conocía a pocos?

Alguien como Alan es un blanco perfecto para los plagiarios porque se cree que los futbolistas tienen muchos recursos económicos.

La novia de Alan fue dejada en libertad a los pocos minutos y él llevado a una casa de seguridad ubicada muy cerca de las oficinas estatales de la Policía de Tránsito.

Desde las primeras horas del domingo se montó un fuerte operativo para dar con el paradero del secuestrado, con participación tanto de las autoridades federales como de las estatales. Todas las instancias de seguridad fueron movilizadas.

Alan era cuidado por tres captores, quienes a pesar de haber realizado varios secuestros y de tener antecedentes penales se confiaron.

Se quedó solo con uno de ellos y cuando pudo lo sometió y desarmó. Tomó el celular de su vigilante y desde ahí marcó al 066. En la llamada se escucha cómo el mismo Pulido exige al secuestrador que le dé la ubicación del sitio donde se encuentran. Cuando rescatan al futbolista trae lastimada una mano; se dice que fue por los golpes que propinó al plagiario y por haber intentado abrir la puerta, que estaba bajo llave.

Por medio de esa llamada llegaron al lugar elementos de seguridad para liberar al futbolista. Con él sólo permanecía uno de los secuestradores, Daniel Hernández Morales, de 38 años de edad, originario de Veracruz, quien fue detenido. Los otros maleantes son tamaulipecos y tienen varias denuncias en su contra. En el caso actuaron como inexpertos: primero exigieron seis millones de pesos de rescate, después redujeron la cantidad a tres millones, pero al final no pudieron cobrar nada.

En cuanto a la denuncia ciudadana al 066, Tamaulipas pasó de ocupar el número 27 al número 4 en la república. Aun así es uno de los estados más complicados en temas de seguridad. Y la denuncia ciudadana ha resultado fundamental para resolver plagios en esa entidad.

Ha sido un logro importantísimo liberar a Alan, pero el verdadero desafío y la única manera de erradicar los plagios es detener a todos los secuestradores y mantenerlos en la cárcel, sin que sean soltados por tecnicismos legales.

Como en los tantos casos que le he comentado de malhechores que abandonan las prisiones.

bibibelsasso@hotmail.com

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