El viaje de Bertrand a La Habana

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Por:
  • larazon

Pablo Hiriart

Bertrand de la Grange, quien fuera el gran corresponsal de Le Monde para América Latina, ahora articulista de La Razón, acaba de regresar de Cuba, donde alguna vez estuvo preso y en otra fue golpeado de manera inmisericorde por los policías civiles del régimen.

Fue a visitar a su amiga Yoani Sánchez a La Habana, y desde luego el viaje no estuvo exento de la intromisión de los agentes del gobierno castrista.

Cuenta Bertrand en su colaboración del sábado en este diario, que la noche del domingo un oficial uniformado tocó el timbre de la casa de huéspedes donde se hospedaba y le informó que usted, “se encuentra controlado por la policía de inmigración hasta en tanto se legalice su situación migratoria o se tramite su reembarque al país de origen”.

Al periodista le llamó la atención que esta vez no lo hayan detenido de inmediato, como en ocasiones anteriores, pues ser un periodista extranjero en Cuba causa sospechas y temores en el gobierno.

Acudió al día siguiente a la oficina que le indicaron, “un funcionario me llevó a una sala diminuta… Entra un oficial, de civil, joven, en la treintena. Es el encargado de llevar el interrogatorio. Cierra la puerta con llave. Y, como era de esperarse, era un oficial de la Seguridad del Estado”.

Le dice a Bertrand: “Su visa de turismo sólo le autoriza a tener actividades de esparcimiento”.

El periodista contesta: “También me permite ir a la Feria del Libro y visitar a mis amigos cubanos”.

Ahí estaba el punto. Una de sus amistades en La Habana, a la que visitaba, era la bloguera Yoani Sánchez.

Revira el oficial de la Seguridad del Estado: “Usted sabe que esa persona comete ilegalidades… Ella recibe dinero de gobiernos y organismos extranjeros para atacar a nuestro país y denigrar a nuestros dirigentes… Detrás de los grupos y de los gobiernos europeos que la financian, está la mano de Estados Unidos”.

Bertrand le dice que no logra entender por qué no la detienen si viola la ley.

El oficial de seguridad le dice, para concluir el interrogatorio: “Lo hemos convocado para darle una advertencia: usted no puede encontrarse con esa persona”.

El texto íntegro de Bertrand de la Grange se puede leer en http://www.3.80.3.65/spip.php?page=columnista&id_article=207852  y es recomendable hacerlo, pues sin decirlo nos invita a pensar en los defensores de ese modelo, y de la añoranza de un gobierno de ese corte para México.

Resultaría inadmisible que un periodista extranjero fuera citado en México por el Cisen, o por la Policía Federal, para advertirle que no puede visitar a tal o cual periodista mexicano,  e invitarlo a salir del país.

Lo más insólito del caso es que, en México, los que defienden al régimen cubano, o venezolano, y luchan políticamente para que en nuestro país se instaure uno así, se hacen llamar democráticos.

Trabajan contra la democracia, en nombre de la democracia. Todos los conocemos.

phl@3.80.3.65

Twitter: @PabloHiriart