Sábado 19.09.2020 - 00:35

En el Día del Trabajo

Exlíder del PRD convoca a una
Por:

José Manuel Herrera.

Los trabajadores mexicanos tuvieron poco que celebrar este primero de mayo, ante una situación del mercado laboral en que predominan la insuficiente generación de plazas y una pérdida del poder adquisitivo de los salarios.

Muy probablemente el gobierno de Felipe Calderón terminará con buenos números en materia financiera, con un nivel de reservas internacionales nunca antes visto, una posición fiscal relativamente sólida y sin presiones importantes en el manejo de la deuda pública. Sí, en cambio, quedará a deber en materia de crecimiento y generación de empleos.

Si se cumple el mejor de los escenarios para este año, la economía mexicana habrá crecido 1.8% promedio anual, la menor tasa desde principios de los años ochenta. El PIB por habitante en términos reales al final del sexenio apenas será 0.5% superior al registrado a finales del 2006.

Este modesto crecimiento económico se habrá combinado con una fuerte presión en el mercado de trabajo durante los últimos cinco años. Como lo apunta Karla Ponce en su nota sobre el desempleo en el país, publicada hoy en la sección de Negocios de este diario, la tasa de desocupación abierta se encuentra actualmente a niveles similares a la que prevaleció durante los meses que abarcó la recesión del 2009, mientras que la tasa de informalidad ha alcanzado un nivel sin precedente.

¿Cómo se ha comportado el mercado laboral en lo que va del sexenio?

Primero, la demanda de puestos de trabajo ha sido extraordinariamente alta. Estimaciones con datos del INEGI muestran que cada año se han demandado alrededor de un millón 300 mil plazas, pero el sector formal sólo ha logrado dar ocupación a una tercera parte. Mientras, el resto ha engrosado las filas de los informales, del trabajo doméstico remunerado, de la agricultura de subsistencia y el desempleo.

Además, las condiciones de contratación se han deteriorado. En este sexenio se han perdido más de un millón de puestos de trabajo con ingresos superiores a 5 salarios mínimos; en cambio, se han creado 3 millones de empleos con una remuneración de hasta 2 salarios mínimos.

Por ello y pese a la “estabilidad” de precios no se ha registrado una mejoría en el salario de la población ocupada, ni siquiera en el sector formal, como lo demuestra el salario promedio de cotización en el IMSS, cuyo poder adquisitivo es 0.95% inferior al registrado al inicio del sexenio. Todo un reto para el próximo gobierno.

manuel.herrera@3.80.3.65

Twitter: @DarkEconomist