En Iguala hay líneas más relevantes que la supuesta ‘omisión’ del Ejército: General Ramos

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La decisión de un Tribunal de Tamaulipas para avalar una Comisión de la Verdad para el caso Iguala, conformada por asesores de las víctimas y la CNDH y, posteriormente, las declaraciones del Presidente electo, de crearla por decreto, han generado mucha confusión  en torno a este tema. En Todo Personal Jorge Fernández Menéndez y yo entrevistamos al general Alejandro Ramos,  jefe de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Pregunta: ¿Cuál es la posición de la Secretaría y la posición suya, en particular, sobre esta Comisión de la Verdad y las voces de quienes dicen: “lo que sucede es que la Secretaría de la Defensa Nacional o el Ejército no quieren que se investigue más el tema Ayotzinapa?

AR: Para la Secretaría de la Defensa Nacional y para las Fuerzas Armadas, el esclarecimiento de la verdad de estos hechos muy lamentables es fundamental. Y por ello han colaborado, y seguirán haciendo todo lo que sea necesario, para poder llegar a esa verdad. El personal militar que se encontraba aquella noche en su cuartel ha sido citado a declarar en “n” ocasiones y en  todas ha acudido ante las instancias competentes con facultades para hacerlo, y se ha proporcionado al Ministerio Público de la Federación cuanta documentación e información se ha requerido.

La posición de la Secretaría en ningún momento ha sido de que no se investigue, que no se determine qué papel jugó el Ejército, porque no jugó ninguno, porque está más que documentada la situación.

Pregunta: En el libro La noche de Iguala secuestro, asesinato y narcotráfico en Guerrero, que acabamos de publicar, hablamos ampliamente de eso. Pero hay un punto: cuando se habla de la Comisión de la Verdad, la que avaló un tribunal de Tamaulipas, la propia Comisión Nacional de Derechos Humanos dijo que una comisión de esas características no podía funcionar como un tribunal legal, porque no tiene atribuciones para hacerlo.

AR: Sí, y quizá ése es un punto medular de toda esta situación. El planteamiento que nosotros hacemos es que tenemos que ceñirnos a la legalidad y actuar conforme a las leyes que nos hemos dado los mexicanos. Hay instancias que son legalmente competentes y hay procedimientos que garantizan al ciudadano en general, y por ende también en su caso a los militares que pudieran estar cuestionados, que haya un mínimo de garantías procesales en toda esta investigación.

Pregunta: En estas últimas semanas hemos visto provocaciones directamente hacia el cuartel. Vimos cómo llegaron con petardos y bombas molotov e incendiaron camiones  afuera de la instalación militar de Iguala, el mes pasado.

AR: Sí, nosotros hemos reiterado en diversas ocasiones que las investigaciones realizadas, incluso con este grupo de expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que no hay ningún indicio respecto a que el personal militar del 27 Batallón de Infantería hubiese tenido algún tipo de colaboración, de participación en esos lamentables hechos. Lo que resulta muy confuso es por qué esa constante intención de ir a ese cuartel; digo, no hemos visto que vayan a reclamar a otras instancias donde está más o menos acreditado que participaron policías de determinadas corporaciones; y, bueno, en tiempos más recientes conocimos también de intervenciones telefónicas practicadas por autoridades norteamericanas con todo rigor judicial.

Pregunta: Ése es uno de los temas. En el libro tenemos las conversaciones completas de líderes de Guerreros Unidos desde Chicago hablando hasta Iguala y otros lugares del estado durante los momentos previos, la noche del 26 y el día posterior,  donde ni siquiera es de una autoridad mexicana, es de la DEA, según tengo entendido, donde queda muy clara la participación de estos grupos. Insisto: hay cosas que todavía no sabemos con claridad de aquel 26 de septiembre, pero hay cosas que sí, y éste es uno de los capítulos: la intervención de estos grupos criminales que sí sabemos que participaron, además de las declaraciones que hay de muchos de los jóvenes que participaron.

AR: Sí, así es, y yo creo que es importante agotar absolutamente todas las líneas de investigación, para que los mexicanos tengamos claridad y certeza de lo que se arribe por parte de las autoridades competentes. Y también creo que hay prioridades en el agotamiento de esas líneas de investigación, y si los señalamientos para el personal militar son porque hubo una aparente, una supuesta omisión, de no salir a interferir con la policía que estaba deteniendo a los estudiantes, yo creo que sería prioritario, primero, (desahogar) las líneas de investigación que nos llevan a los responsables directos de los hechos y a dónde se encuentran los estudiantes en su caso; además, cuál es la responsabilidad de los directivos de la escuela de la que salieron indebidamente, desde mi punto de vista, porque era un internado.

[caption id="attachment_808963" align="aligncenter" width="448"] El general Alejandro Ramos, jefe de la Unidad de Asuntos Jurídicos de Sedena.[/caption]

Pregunta: ¿Por qué fueron a Iguala?  No lo sabemos todavía.

AR: Y a dónde nos lleva esta investigación según la cual supuestamente hubo una confusión  con otro grupo criminal, por qué fue esa confusión. Hay diversas líneas de investigación que tienen que agotarse, incluyendo, si quieres, si hubo o no una omisión. Nosotros hemos sostenido, y está acreditado en la indagatoria, cuál fue la participación del personal militar. Por ejemplo, en un accidente que hubo en una carretera nuestropersonalpermaneció por más de 12 horas, dando seguridad al área, porque era una pipa con material peligroso y tuvo que venir la empresa encargada desde Querétaro a levantar eso. El resto del personal estaba desplegado, está acreditado, en las diferentes bases de operaciones en los 10 municipios que le correspondían a ese Batallón. Otro personal estaba en adiestramiento en un lugar distinto de Iguala, no estaba ahí.

Pregunta: Muchas veces te dicen que la historia, conforme pasan los años, va acabando de esclarecer las cosas. Y vemos, por ejemplo, que no se investigó a fondo en los días posteriores a la desaparición de los jóvenes, a la policía municipal de Iguala; y vemos ahora, en días recientes, cómo han desmantelado prácticamente a toda la policía municipal de Guerrero; y están las fuerzas federales ahí para controlar al estado, tardaron muchísimo en hacerlo.

AR: Bueno, pero en el caso concreto, yo creo que la investigación desde el principio sí hubo los señalamientos de los principales responsables; digo, de hecho, desde el principio la policía de Iguala fue la que estuvo conteniendo a los estudiantes; luego se supo que también participaron las de Cocula o de Huitzuco; yo creo que la investigación está bastante avanzada.  Creo que hubo participación importante del grupo de expertos y de los propios representantes de las víctimas; sin embargo ahora estamos otra vez, pareciera, en el principio, porque muchos de los detenidos empiezan a encontrar la libertad.

Pregunta: Que ése es, quizá, uno de los temas más polémicos, vamos a llamarle así. Esta lógica de volver a investigar  lo que está provocando es que los principales sicarios, que son responsables de esos hechos, de la desaparición, de la muerte de los chicos, termina tendiendo sentencias absolutorias, paradójicamente del mismo tribunal que planteó este tema de la comisión, ¿no?

AR: Así es. Nosotros nuevamente insistimos en la colaboración total con las instancias nacionales que están previstas en las leyes, para que se lleve a cabo la investigación hasta donde tenga que llegar, para esclarecer los hechos. Si hay comisión, si hay tribunal, lo importante es que esté en la ley y que estén las reglas claras para evitar que haya manipulaciones o que haya doble rasero;  un rasero con el que se trata a todo el mundo y otro con el que se trata a los servidores públicos y en particular a lo que nosotros nos interesa: a los militares.  A la hora de llevar a cabo la investigación, todos deben de tener las mismas garantías procesales para evitar que haya un desvío de la justicia.

Pregunta: General, ustedes trabajan bajo muchísima disciplina, pero ¿no hay cierto temor de los propios militares, de decir: “yo no puedo acudir a esto porque tarde o temprano nos van a culpar”?

AR: Bueno, ése es un riesgo que siempre existe. Nuestro personal está todos los días enfrentando riesgos, situaciones complejas, y lo menos que podemos hacer por ellos es pedir que si tiene que haber una investigación, ésta sea imparcial, objetiva, por parte de las autoridades legalmente establecidas, las que sean; y si hay que establecer nuevas que se establezcan.

Pregunta: Sí, tiene que ser un órgano del Estado mexicano.

AR: Y el debate no es si se debe de investigar y encontrar la verdad, nosotros coincidimos y estamos seguros de que si se lleva a cabo la investigación y sale la verdad nosotros saldremos fortalecidos porque no tenemos nada qué ocultar.