Entre atajadas y berrinches

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Daniel Alonso

Como ave de mal agüero resultó mi columna de la semana pasada para los aficionados de los cuatro primeros de la tabla general: Tigres, América, Atlas y Veracruz recibieron una patada en el orgullo y se fueron a casa. En aquellas líneas criticaba el mal torneo y lo sosos que resultaron algunos partidos de los cuartos de final. Dudo que los aficionados de los hoy semifinalistas estén de acuerdo con reducir el número de invitados para las futuras liguillas. Ya habrá tiempo de pensar soluciones para mejorar nuestra liga.

Ayer, Diego Alonso nuevamente planteó un equipo ofensivo. El sábado pasado no se achicó en el Azteca y remató al América, incluso el impacto fue tan grande que el Ferrari Amarillo se quedó sin piloto. Ahora, el técnico uruguayo y los Niños Tuzos salieron con la firme intención de llegar a la final. Mayor convicción y dinámica que los Gallos que poco a poco perdieron el ritmo. Restan 90 minutos en la Corregidora pero el panorama luce obscuro para los queretanos.

El ambiente, ahora sí de fiesta en Pachuca, sedujo a Ronaldinho y como en los viejos tiempos éste trató de robarse el show. Para tristeza del futbol no fue con su toque mágico de pelota o con las gambetas que arrancaban aplausos seguidores y detractores. No, esta vez fue con la cara egoísta de una estrella que ya no brilla y con el desplante que realizó (tal vez el más lamentable de su carrera) anoche , firmó sus últimos minutos en canchas mexicanas. Irse del estadio por un berrinche injustificable es algo que aún no me tocaba ver.

El Rey Midas no inclinará la cabeza ante el brasileño y su ego inquebrantable, tampoco la directiva, ni el Grupo Imagen cederán ante el capricho de abandonar, literal, al equipo en el momento que demandaba mayor unión.

Premiar al brasileño con liberarlo y dejarlo ir a donde se le dé la gana al finalizar la temporada no pinta posible. Esta historia soltará mucho hilo, por ahora no vale la pena escribir ni una palabra más sobre un futbolista que detrás de su sonrisa esconde antivalores que el deporte no permite.

De Luis Michel vaya que vale la pena hablar. Después de varios meses de incertidumbre, de haber abandonado el club por la fuerza y refugiarse en Costa Rica, el portero de Chivas se convirtió ayer en héroe. Michel atajó todo y deja la puerta abierta para ambos equipos en busca de la final. El empate a cero parece favorable para el cuadro tapatío, pero, hace una semana se pensó lo mismo del Atlas. Al final aquel empate favoreció a Chivas, ¿será que esta vez el 0-0 es a favor de Santos? El Omnilife vivirá un duelo de auténtico ajedrez entre dos técnicos que aman la estrategia y el orden táctico. Que gane el mejor y que la fiesta en las tribunas sea eso, sólo fiesta.

dan.alonso@yahoo.com

Twitter: @dan_alonsov