Entre fake news y posverdades

AMLO-Peña Nieto
Por:
  • javier_solorzano_zinser

Bogotá.- Ayer se celebró un conversatorio que, sin duda alguna, merece atención. La idea de la embajada mexicana era reunir a un pequeño grupo de periodistas mexicanos y colombianos para discutir los temas fake news, democracia y posverdad.

Entre los participantes estuvieron Juan Lozano, destacado periodista colombiano; Laura Gil, de Televisión Hashtag Internacional, colombiana-uruguaya, y Ricardo Corredor, director ejecutivo de la Fundación Gabriel García Márquez. Los participantes mexicanos fueron María Elena Meneses, del Tec de Monterrey; Jeanine Mondragón, de la UNAM; Gabriel Guerra, de Guerra Castellanos y Asociados, y el autor del Quebradero.

Las muchas ideas que se plantearon confirman que las fake news son actor central en la vida del periodista y no pueden por ningún motivo soslayarse. Las experiencias en la elección de Estados Unidos determinaron, en buena medida, que a través de las mentiras y verdades pudiera Donald Trump desarrollar un proyecto que logró calar entre un sector de los estadounidenses que le permitieron llegar a la Casa Blanca.

La experiencia colombiana en este sentido es, a estas alturas, un referente. En el proceso previo al plebiscito del Sí o No a la paz en Colombia, a través de las redes se establecieron posiciones que, si bien claramente eran falsas, acabaron calando y convenciendo a una parte de la opinión pública colombiana. Se aseguró que la llegada de las FARC a la vida civil colombiana iba a provocar que ante un eventual triunfo de esta fuerza política “los comunistas se llevaran a nuestros hijos y, además de todo, también a nuestras mujeres”.

El resultado de la votación fue la mejor prueba de que entre fake news y posverdades, la campaña había dado resultado. Recordemos que el triunfo del No fue por una mínima diferencia, pero triunfo al fin.

El caso mexicano fue tratado desde diversas ópticas. No se habló tan a detalle, pero quedó en claro que hasta ahora muchas cosas se han dicho del proceso electoral y de sus actores centrales, quienes se la han pasado entre hechos, que la opinión pública juzga al mismo tiempo como verdades o mentiras. No hay, en muchas ocasiones, referentes que le permitan a la sociedad mexicana poder establecer que la información que le ofrecen es cierta y válida.

Uno de los fenómenos más importantes de los últimos tiempos —México y Colombia son prueba de ello— es que los ciudadanos, independientemente de lo que vean en las redes, certifican en los tradicionales medios de comunicación la veracidad de la información. Los medios, junto con toda su estructura de poder, han recuperado espacios para la certificación de la información, pero no necesariamente para que puedan tener credibilidad ante los ciudadanos.

Una de las cuestiones más importantes que se debatieron es el papel de los periodistas. La crisis que a menudo se vive en México con periodistas que son cuestionados y que centran la información en sus opiniones más que en los hechos, tienen muchas similitudes con lo que sucede y se vive en Colombia.

La violencia en contra de los periodistas en Colombia, en algún sentido ha disminuido, pero dejó una huella imborrable, dolorosa y de muerte. Al hacer referencia a la violencia en contra de los periodistas mexicanos, sin exagerar podemos decir que los focos rebasan el color rojo, hay conciencia de lo que sucede y una manifiesta preocupación.

Colombia vivió muchos años experiencias que ahora nosotros estamos viviendo. El país sudamericano encontró apenas en los últimos años algunas salidas, pero un número importante de periodistas fue atacado, secuestrado, y algunos de ellos tuvieron que dejar su país antes de ser asesinados, como les pasó a otros de sus colegas.

La gran pregunta ante lo que estamos viviendo en relación al fake news es cómo distinguir lo cierto de lo falso, la verdad de la mentira, la información con fuente de la información anónima.

Para lo que viene en el país habrá que estar atentos, porque no vamos a estar exentos de todas estas tendencias, al contrario, más bien se van a agudizar. Los políticos y sus equipos son piezas clave en la difusión de las fake news y las posverdades. Como se viene la madre de todas las batallas electorales, más vale que los ciudadanos seamos acuciosos y reflexivos. Ayer quedó claro que cada uno a su manera, Colombia y México, están entre fake news, posverdades y elecciones.

RESQUICIOS.

Chico lío que está construyendo la PGR. No alcanza a centrar a Ricardo Anaya y ahora resulta que César Duarte no es dueño de todo lo que dicen que era dueño.