España es un ejemplo de justicia

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Por:
  • hector_badillo

"Qué ganas tengo de que acabe esto para no volver a pisar este país." Con estas palabras terminó la infanta Cristina su última declaración en el juicio del caso Nóos, en el que se vieron afectados la hija del emérito Rey de España y su marido, Iñaki Urdangarin, exduque de Palma, por un supuesto fraude a Hacienda.

Cristina de Borbón se desahogó en el último round del controversial juicio dejando en claro que se siente abandonada por la familia real, defendiendo su inocencia y la de su esposo y dejando sobre la mesa la idea de un presunto complot que viene desde las esferas más altas de la casa real, donde sale a flote el nombre de la actual reina Letizia.

Y sí: los implicados quisieran desaparecer del mapa y salir de España para refugiarse en Suiza, donde nadie les hable del caso Noós ni les juzgue por haber engañado a las instituciones español y abusar del poder y de las influencias de la familia real. La expresión es clara no quiero pisar este país, y yo creo que muchos estaríamos encantados de vivir en un país donde se imparte la justicia por igual, sin importar de dónde vienes ni el círculo social donde estés instalado, sin que medien la corona, el dinero o el poder político para evitar enfrentar un juicio o hasta pisar la cárcel.

Tomar este caso vivido en España es un ejemplo para países como México, donde la justicia no es para todos, donde los ricos y los poderosos siempre llevan las de ganar y donde los criminales de cuello blanco pueden escapar sin ser tocados después de robar cantidades millonarias al pueblo. Hemos visto en los últimos meses cómo gobernadores son acusados por corrupción, abuso de poder, tráfico de influencias, peculado y hasta vínculos con el crimen organizado, y cuántos funcionarios, políticos, legisladores o magistrados más tendrían que enfrentar esa misma situación por la corrupción que promueven y de la cual se benefician.

También los mexicanos tenemos que vivir con la violencia a cuestas, en un país donde desaparecen 43 jóvenes estudiantes y nadie explica con certeza lo que pasó, y en cambio hay gobernantes corruptos que se mantienen en el poder sin consecuencias por sus actos. España no es el país perfecto y también hay corrupción, pero es un ejemplo que deja en claro que los actos en contra de la ley se deben pagar sin miramientos. Aún se respira justicia en la tierra de Cervantes.

h_miguel_@hotmail.com

@Hector_Badillo