“Frédéric Chopin: Tafiofobia: miedo a ser enterrado vivo”

Promueven a México en GB
Por:
  • yolanda_pica

Mayo de 1810, Zelazowa, Varsovia el bebé Frédéric de tres meses se mueve con alegría cuando su madre Justyna toca el piano, con tres años de edad se recarga en la parte inferior del instrumento ejecuta lo mismo que su madre con detalle, a los siete años compone su primera polonesa y un año más tarde al dar un concierto es reconocido como un niño prodigio.

Su padre francés migrado a Polonia se dedicó a dar clases de idiomas y se casó con una joven polaca noble.

Frédéric y Emilia su hermana menor enfermizos y débiles recibieron cuidados especiales, la niña murió a los 14 años diagnosticada con tuberculosis evento que dejó un pánico a la muerte en el joven genio.

Tuvo una educación excelsa pero nunca realizó estudios formales de piano, su magnífica capacidad melódica y facilidad para componer e improvisar lo llevaron decidir no ser guiado por ningún maestro, dando espacio a su creatividad.

Frágil desde pequeño, se enfermaba de fiebres, ganglios inflamados, asma, síntomas alimentarios, insomnio crónico, pesadillas y en reacción a esto se sentía triste y con deseos de morir, su melancolía la expresaba con su música.

Las mujeres que amó lo rechazaron por su mala salud.

En 1835, viviendo en París, donde desarrolla su mayor legado, pasó un invierno al borde de la muerte por lo que escribió su “Marcha fúnebre” y su primer testamento, el dolor físico era tan grande que pensó varias veces en el suicidio.

Al año siguiente conoció a George Sand, exitosa y rica escritora que acostumbraba usar ropa masculina, divorciada con dos hijos y 8 años mayor que Frédéric, vivieron un amor largo y fructífero, los cuidados maternales que George le daba le permitieron crear lo mejor de su obra. Se separaron por conflictos con los hijos de la escritora y la salud de Frédéric empeoró.

El doctor mexicano Adolfo Martínez afirma que Chopin no padeció tuberculosis, pues al diagnóstico no se sobrevivía arriba de seis años en esa época al no haber tratamiento, además de que nunca contagió a nadie. Por otro lado el experto describe que sus síntomas corresponden a fibrosis quística, enfermedad que produce secreciones glandulares internas que llevan a insuficiencia respiratoria.

Chopin sufría de miedo a la muerte, que es el miedo más natural que existe, sin embargo él trascendía a fobia a ser enterrado vivo: Tafiofobia, por lo que al presentir su muerte, a los 39 años, le pidió a su hermana mayor que lo acompañara y se asegurara de que su corazón fuera extraído, su cuerpo está en el Cementerio de Pére-Lachaise en París y su corazón en la iglesia de la Santa Cruz de Varsovia.

En sus palabras: “La vida es una inmensa disonancia”.

*Médico psiquiatra y psicoterapeuta.

ypr2004_5@hotmail.com

Twitter: @@YolandaPica