Gasolina china, cuento Ídem

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Por:
  • Carlos Urdiales

Fuenteovejuna virtual, redes sociales e internet son espacio para esparcir con tintes de veracidad toda clase de mentiras también. Si agregamos al clima social, el mal ambiente de la atmósfera, haber resistido un doble-doble no circula la semana que termina, pues nada mejor para el rumor y la farsa vestida de realidad.

La contaminación en el Valle de México tiene orígenes diversos y añejos, falta de control de emisiones en la industria y en el parque vehicular, sistemas de medición que se fueron haciendo laxos y corrompiendo, amnesia selectiva y sí, el golpe de la Suprema Corte vía amparo para que la norma año-modelo fuese suplantada por la de gases-producidos.

Con 600 mil autos más todos los días, de los cuales todos tenían, en la víspera, el holograma 2 de verificación, incrementaron de manera sustantiva emisiones y tráfico. Combinación fatal, resultado obvio, aderezado con un nuevo y correcto reglamento de tránsito que privilegia seguridad, considera al peatón, al ciclista, pero adelantado a la oferta de transporte público, de mejores interconexiones, de adecuada señalización, de eliminar topes etcétera, total, caldo de cultivo para enojos y malestares.

Hace semanas comenzó a circular por redes sociales, a mí me llegó por WhatsApp, una teoría sobre el origen de nuestra crisis ambiental. Las gasolinas importadas de China, baratas e ilegales, que funcionan bien pero contaminan 500-700 veces más que las mexicanas o las de Estados Unidos.

El toque de realismo mágico es que antes nuestra mugre en el aire se miraba de lejos café, como nata (así decimos).

Ahora la polución es color gris, como la de Paquistán, India o para más señas, como en China, que dicho sea de paso, es el ejemplo más gustado, tremendo y aterrador del moderno y motorizado Apocalipsis.

La cadena de mensajes sobre este origen de nuestro mal es puro cuento chino (así decimos).

“Es rotundamente falso que hayamos tenido cargamentos de China. En su gran mayoría las gasolinas para la zona metropolitana son importadas de Estados Unidos y hemos recibido en algunas ocasiones cargamentos provenientes de Europa, en específico de Holanda e Italia”, informó Pemex.

Datos de la Secretaría de Economía, reportan que durante 2015 hubo importaciones de gasolina de Rusia, Corea del Sur y la India, cuyos niveles de contaminación no son referentes internacionales.

El periodista Federico Gómez Pombo, vocero de Organización Nacional de Expendedores de Gasolinas (Onexpo), afirmó que no hay un solo dato que apuntale que se ha importado gasolina de China de manera clandestina a México.

Indicó que, “Pemex es el único proveedor de gasolinas durante todo este año, lo que se puede hacer es solicitar permiso como particular para poder importarla, pero la operación de la importación la hace Pemex”.

Así que digamos no al cuento chino de la gasolina china, al menos ahí, no nos contaminemos.

urdiales@prodigy.net.mx

Twitter: @CarlosUrdiales