Martes 7.07.2020 - 08:22

Guerra de divisas

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Irasema Andrés Dagnini

Por ahora el foco de atención de los inversionistas es China, y los mercados financieros reaccionan negativamente por la incertidumbre de la salud de la segunda mayor economía del mundo. La BMV retrocede en dos sesiones consecutivas. Ayer comentaba que la decisión del Banco Popular de China, de devaluar su moneda, obedecía principalmente a fortalecer su economía, tras la fuerte contracción que tuvieron las exportaciones en julio, de 8 por ciento.

Adicionalmente resalté que la política de cambios podría ser un mecanismo para que su moneda se incluya en la cesta de monedas de “Derechos Especiales de Giro” del FMI, o bien que podría responder a un mecanismo de competencia internacional, que se conocer, como guerra de divisas o devaluación competitiva.

Un gobierno que utiliza a la moneda como mecanismo de crecimiento, al devaluarla provocará que disminuya el precio real de las exportaciones, lo cual le dará dinamismo, limitará las importaciones y fortalecerá al mercado interno, que a su vez favorecerá al empleo.

El mecanismo parece sencillo y muy redituable, sin embargo, se da en condiciones en las que el gobierno interviene directamente en el mercado, existe una flexibilidad cuantitativa y controles de capital; sin embargo, el último punto ahuyenta a nuevos inversionistas, de capital y cartera, el costo más alto de las importaciones en un segundo periodo, deteriorará el poder adquisitivo de las familias, y principalmente genera hostilidad entre gobiernos, tal como ha reclamado Estados Unidos a China la valoración del yuan por muchos años.

La situación actual es que en sólo dos días el yuan ha perdido 4.38% al pasar de 6.1162 a 6.3846 unidades frente al dólar, ubicándose en su nivel más bajo en cinco años, generando nerviosismo por la desaceleración de la economía de China y sus efectos sobre el resto del mundo.

Tras una amplia movilidad global de capitales, el Banco Popular de China declaró que no se trata de una política de devaluación continua, no obstante, directivos financieros desde Hong Kong han soltado el rumor de que el mecanismo podría permitir que el yuan presente una devaluación acumulada en el año, de 10 por ciento.

Dado que existe un alto grado de incertidumbre en el mercado, la tasa de cambio peso/dólar podría acercarse a 16.50 unidades, siempre y cuando el yuan presente nuevos deslizamientos.

Qué trae entre manos el gobierno chino: no lo sabemos. Hay quienes sostienen la tesis de que la recesión de 2008 fue provocada por Estados Unidos para debilitar a China, una economía que crecía a tasa por arriba de 10%, quien le pisa los talones para convertirse en primera economía mundial.

irasema.andres@3.80.3.65

Twitter: @IrasemaAndres