Hasta el último out

AMLO-Peña Nieto
Por:
  • javier_solorzano_zinser

“Esto no se acaba hasta que se acaba”

Yogi Berra.

López Obrador, que es muy beisbolero, debe saber que lo dicho por quien fuera catcher de los Yanquis y hombre cargado de un saludable sentido común, era una máxima de vida.

Lo que quería decir Berra era que aunque se fuera perdiendo o ganando por una gran cantidad de carreras, el juego no termina hasta que el umpire canta el último out. Por más que parezca que todo está definido, puede pasar cualquier cosa que cambie el rumbo del juego.

Citando a otro emblemático del beisbol desde  el micrófono, Pedro El Mago Septién: “las grandes tragedias en el beisbol se escriben con dos outs en la novena entrada”.

López Obrador y sus muchos furibundos seguidores andan caminando como si ya hubieran ganado, como dice el dicho “se les nota”. Es cierto que están más cerca que nunca, pero también es cierto que falta por saber qué tanto pueden crecer sus adversarios.

Morena se va a tener que empezar a mover y saber jugar con las presiones. Va a colocarse y lo van a colocar en el centro de atención, de la crítica, a la cual por cierto son poco o nada receptivos, pasando por la guerra sucia.

Van a vivir y padecer escenarios que ya conocen. López Obrador, recordemos, centró al entonces candidato Peña Nieto en el 2012 y a Calderón en el 2006. Van tras él bajo la lógica de que hay que ir tras el que lleva ventaja, sorprende un poco por ello el martirologio de algunos de los seguidores de López Obrador.

La lucha política no puede ser de otra manera. Lo que viene va a ser un vendaval que va a tener a López Obrador en el centro, no hay de otra. No hay que quejarse de los intentos de los otros por superarlo y vencerlo; a quien no le gusten los fantasmas que no salga de noche.

El gran reto para Morena es cómo hacer posible que la ventaja que tiene hoy en las encuestas se conserve más menos, pero sobre todo cómo hacerle para que ello se materialice en votos. Dicho de otra manera, cómo hacerle el día de las elecciones para que quienes dicen que votarán por Morena y su candidato, lo hagan.

Cómo le van a hacer para movilizar a tanta gente en todo el país cuando sus adversarios van a hacer lo mismo, a sabiendas de que tienen una amplia experiencia, con todo lo que en este caso significa. No va a bastar con lo que saben y han hecho muchos de los nuevos morenistas procedentes de PRI, PRD y PAN.

Tiene sentido, en función de la campaña y la imagen que se quiere dar ante los seguidores, y también ante quienes no lo son, el hacerse ver como ganador. Sin embargo, no hay claridad, dígase lo que se diga, de lo que pueda pasar.

En su mensaje de inicio de campaña, López Obrador se asume ya como ganador. Tan es así que ya no pide el voto por él, ahora lo pide para Morena en el Congreso, lo cual inquieta, porque si los legisladores actúan como lo hacen ante AMLO, lo que nos espera será una nueva versión de un modelo que ya hemos visto en otros partidos hasta la saciedad.

Esto no se acaba hasta que se acaba. Estamos cerca de que esto se ponga bueno y nadie ha ganado nada todavía.

RESQUICIOS.

Así nos lo dijo ayer María Marván, de la UNAM:  Con los independientes tenemos una nueva figura de participación política, sí hubo posibilidades para quien hizo bien las cosas. Es una figura que da refresco a la vida política del país. No se puede hablar de democracia si no hay un compromiso con la legalidad.

Se deberá a futuro discutir qué hacer con quienes hagan trampa o simulación, por ahora no dice nada la ley, a pesar de ello pueden estar en la boleta. La pregunta obligada, a partir de ahora, es qué se debe hacer ante la más mínima trampa.

Si se actúa ante cualquier irregularidad, partidos como el Verde ya deberían haber perdido su registro, debido a un sinfín de irregularidades que han venido cometiendo.

Por trampas y abusos lamentablemente va a calar aún más la idea de la corrupción en política, en este caso por algunos candidatos independientes.