Honorables redes sociales, millennials…

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En aras de conquistar un mercado, el de los llamados millennials (nativos digitales nacidos entre 1981 y 1995), México transforma sus actos republicanos, su televisión, sus aspiraciones, su trascendencia y su origen.

Se estima que en Latinoamérica 30 por ciento de la población es millennial. Una proyección de la consultora Deloitte proyecta que para 2025 este segmento representará el 75 por ciento de la fuerza laboral global. Los millennials son, pues, la futura generación de consumidores y usuarios.

Tras de ellos vamos como sociedad, sin servicios 4G completos, con una brecha digital grande y sin perspectivas alentadoras en cuanto a inversión para infraestructura, ni economía para el consumo. Hacia allá vamos, nos llevan.

En el camino, mañana habrá un innovador mensaje político a través del encuentro interactivo entre el Presidente Enrique Peña Nieto y jóvenes millennials. Entre los temas a ¿conversar? habrá grandes asuntos pendientes para luego aterrizar en esas muchas cosas buenas que casi no se cuentan, pero que cuentan mucho.

Comenzando por el romanticismo, los bolsillos, no las grandes bolsas. El Presidente llegará al foro virtual a explicar que el paquete económico 2017 contempla nuevos ajustes en el gasto público. Recortes que atienden la falta de ingresos y equilibrar flujo y deuda.

El Presidente deberá explicar cómo el infortunio se coló a la reforma energética, por qué en plena instrumentación de la modificación constitucional y funcional de Pemex y la CFE las tarifas suben y los precios de gasolinas que bajaron regresan por sus fueros.

En el inventario de las cosas buenas que casi no se cuentan pero que cuentan mucho, está la expansión notable de ingresos por turismo, consolidación de proyectos de largo plazo, inversión y rentabilidad que animan gráficas e indicadores. En el sector primario, superávit agroindustrial, seguridad alimentaria, ingresos superiores a los del petróleo o las remesas.

Restará socializar escándalos por corrupción, deuda pública con proveedores, desempleo en la burocracia, fiscalización a gobiernos locales, mitos sobre millonarios negocios al amparo del poder sexenal, hablar de la falta de empleos y mejores expectativas para las actuales generaciones. Eso también cuenta, aunque se cuente mucho.

El Presidente llegará con la renuncia del Comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo, bajo el brazo, para ventilar informes e investigaciones de Derechos Humanos sobre Tanhuato y Nochixtlán. Con la implementación de otro nuevo programa especial de seguridad para los 50 municipios más inseguros del país.

Con los millennials el gobierno trata de construir puentes de comunicación rotos o francamente deteriorados con los otros, con los no-millennials, cuyos votos, opiniones e influencia como ciudadanos serán puestos a prueba en 2018, antes incluso.

Ojalá que no exista confusión en la estrategia de comunicación y vinculación, que no se mezcle un concepto como “mercado” con el de “sociedad”, el cual es más amplio, heterogéneo y arisco, consecuencia de reiterados palos reales, no virtuales, recibidos.

urdiales@prodigy.net.mx

Twitter: @CarlosUrdiales