Javidú ya vio la Luz

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • rodolfoh-columnista

Alguna vez Manuel Camacho acudió a un desayuno con un grupo de amigos muy diverso, quienes nos juntamos desde hace años a analizar y discutir sobre el país, su política y sociedad. Recuerdo que apenas probó el café y la fruta, escuchó las primeras preguntas y salió corriendo a toda prisa.

Lo que lo motivó a poner pies en polvorosa fue cuando le hice la respetuosa observación de que súbitamente se había transformado en un demócrata, cuando el dedo del señor presidente no apuntó hacia él; que de otra suerte, gustoso habría besado la mano del gran elector.

Pero cuando los priistas se inclinaron por Luis Donaldo Colosio (porque el dedazo siempre fue precedido de amplias consultas por parte del presidente), hizo su patético berrinche y corrió a refugiarse en los brazos de López Obrador junto con su pupilo. Así de falso y contradictorio es el tabasqueño, capaz de aliarse al que fuera el brazo derecho de su acérrimo enemigo.

Hace apenas unos días, otro egregio miembro de ese equipo de pesadilla, Manuel Bartlett, salió a declarar que Salinas derrotó a Cárdenas por la vía de un fraude. Curioso porque el ahora senador al servicio de Morena, omitió decir que estuvo encantado cuando le aceptó, a ese expresidente, la designación como Secretario de Educación y después la candidatura al gobierno de Puebla. Me parece que la demencia senil no puede alegarse para este tipo de olvidos.

Y recién también nos enteramos que acaba de fichar nada más y nada menos que a Lino Korrodi, el financiero de los Amigos de Fox. Y por si fuera poco, ya también anunciaron que Marcelo Ebrard regresará de su cómodo exilio, tipo Baby Doc Duvalier. Lo que no dijeron es si volverá para sumarse a la degeneración que traen entre manos o a los trabajos de recaudación para lo que es muy bueno.

El caso es que la lista de personajes que integran el grupo cercano de quien nos pretende gobernar (oscuros, corruptos y algunos con evidentes desequilibrios mentales) es no solamente de escándalo sino que es intolerable.

López Obrador y su demencial equipo puede engañar a muchos, puede timar a algunos, puede sorprender a varios, pero no a todos. Los que tenemos el privilegio y la responsabilidad de comunicar o influenciar a otros (periodistas, analistas, maestros, empresarios, artistas, etc.), estamos obligados a denunciar esto y a impedir que esa partida de ladrones nos roben el futuro.

Y es que esto no es una opinión subjetiva, porque nadie se inventó el video de su secretario de finanzas jugando con dinero público en Las Vegas. Porque nadie ideó el chisme de que la secretaria general de Morena se hizo de una personalidad falsa, con nombre y religión incluidas. Tampoco nadie difamó a René Bejarano, ni los malquerientes de Marcelo provocaron que la Línea 12 no funcionara y que no pudiera justificar sus casas e ingresos. Y es que nadie más que López nombró, por ejemplo, a Ángel Aguirre como candidato en Guerrero y a los Abarca en Iguala. Ahora entiendo la sonrisita de Javier Duarte.

Twitter: @RudyCoen