La apuesta gastronomica: un acierto

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Por:

Gerardo García

Es que es una buena noticia por donde se le mire. Apostarle desde el gobierno federal a una actividad económica que le redundará al país sólo beneficios. Apostarle a la comida mexicana como un elemento de valor; generarle condiciones para que sea lo que siempre ha debido ser: uno de los principales atributos de una cultura hecha de tantos ingredientes como colores tiene el país.

Anteayer el presidente Enrique Peña Nieto presentó lo que llamaron la Política de fomento a la gastronomía nacional; un programa que busca potenciar la oferta gastronómica del país para, lo aseguró así, generar desarrollo productivo regional, crear una plataforma de productos y fomentar el turismo. Una estrategia que pretende fortalecer la cadena de valor de la gastronomía mexicana para detonar el crecimiento; revalorizar nuestra cocina como fuente de desarrollo, prosperidad y orgullo; y promover la gastronomía mexicana como medio de posicionamiento internacional. Una estrategia que, coordinada por las secretarías de Turismo y de Hacienda, involucrará a Agricultura, Salud, Economía, Desarrollo Social, Educación, Relaciones Exteriores y Trabajo. Nada mal para una industria que genera en México más de cinco y medio millones de empleos; hay más de quinientos mil restaurantes registrados que contribuyen con el dos por ciento del Producto interno bruto nacional; súmele el impacto que generan a la industria turística.

La gastronomía en efecto siempre ha estado de la mano del desarrollo de la oferta turística. En algunos países, como el caso español o francés, son parte fundamental de la misma. Según datos de la Organización Mundial de Turismo, el caso español es emblemático: casi el quince por ciento de sus visitantes, nueve y medio millones de personas, es por el efecto de su gastronomía, generando una derrama de poco más de diez mil millones de euros. Según estimaciones de la OMT, el valor de este mercado es de más de ciento cincuenta mil millones de dólares en el mundo.

México en efecto tiene una cocina reconocida en el mundo, incluso como patrimonio cultural; pero de igual manera es verdad que hasta ahora no se había hecho lo suficiente aún para exprimir todo el potencial de la misma como parte de la oferta turística del país. Le contaba en otra columna que en el índice que realiza la consultora Future Brand sobre el tema, México es el país número 20 en cuestión de marca país, pero en la medición que hacen sobre el factor comida, no aparece en los primeros quince países que tienen en esta un valor para su marca.

Por eso el anuncio de ayer es importante y puede significar una gran diferencia. Dieciséis secretarías de estado están involucradas en la estrategia; hasta ahora, ha funcionado la política de transversalidad en el gabinete y ello es un buen signo. Las cosas, pues, pueden funcionar.

Cuentos del cambio

1.- No habrá presupuesto promocional o apoyos en desarrollo de producto turístico o infraestructura que apoyen a Acapulco en tanto la realidad sea clara: en lo que va del año, según reporta el periódico El Universal, van 483 asesinatos. Es el municipio más violento del país, de acuerdo con el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.

Dice la nota: Desde que inició 2015, los homicidios comenzaron a tener grandes picos en uno de los balnearios más importantes con los que cuenta el país: en enero ocurrieron 35; en febrero 45; en marzo 30; en abril 84 y en mayo, el mes con más crímenes, 105. Junio terminó con 79. Y julio, nuevamente con 105 ; es decir, 483 asesinatos violentos en siete meses.

Con esas cifras, parece demasiado difícil recuperarle el brillo perdido.

ggarcia@elperiodico.com.mx

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