La bomba

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Por:

Pablo Hiriart

El futuro ya nos alcanzó en deudas a pensionados. Esa bomba que tanto se ha anunciado de que un día estallaría, ya reventó.

Para este año el gasto federal en seguridad social y déficit pensionario (Ramo 19) está presupuestado en 367 mil millones de pesos, pero en realidad será de 430 mil millones de pesos pues está sub presupuestado.

Lo que se va a pensiones se tiene que quitar de algún lado del presupuesto federal. La gran mayoría de los organismos endeudados con pensiones no tienen dinero para cubrir sus obligaciones, y los recursos no brotan de la nada.

El economista Pedro Vásquez Colmenares detalla en un libro de próxima aparición, que en México hay más de cien sistemas pensionarios, de los cuales sólo cinco o seis están totalmente fondeados.

Los pasivos por pensiones públicas en el país equivales al 101 por ciento del PIB. Si a ello sumamos la deuda pública como tal, que alcanza el 30 por ciento del PIB, más Pidiregas (cinco por ciento del PIB) y la deuda de los estados, que es del 2.5 por ciento del PIB, podemos aquilatar el tamaño del problema.

La deuda pública real del país es equivalente al 138.5 por ciento del PIB.

¿Es mucho o es poco, respecto a otros países?

La comparación da escalofrío: la deuda griega es de 144 por ciento del PIB y la italiana es de 120 por ciento.

Se trata de una bomba. Y la deberá atender el próximo gobierno.

Esa deuda en pensiones, equivalente al 101 por ciento del PIB, es para atender las necesidades de quienes se encuentran pensionados. Y representan sólo el 40 por ciento de los adultos mayores del país.

Hay preguntas obvias: ¿por qué la concentración de los beneficios en el 40 por ciento de las personas, que están pensionadas, y la universalización de los costos?

Ninguna culpa tienen los pensionados, es cierto. Y tal vez nadie tenga la culpa de nada, pues hay un fenómeno demográfico de por medio.

Lo que urge es atender el problema. El dinero público se va a pensiones de una minoría, y no se les puede quitar.

Este año, por cada mexicano se destinarán nueve pesos diarios a pensiones; 6.14 pesos diarios a Educación; 2.77 pesos diarios a Salud; 2.07 pesos diarios a Desarrollo Social, y un peso diario a Seguridad Pública.

El problema no se soluciona solo. Al contrario, se irá agravando: los pensionados se duplican cada nueve años en México, nos dice Vásquez Colmenares.

Llegará el momento en que la Universidad de Puebla, por poner un ejemplo al azar, les diga a sus pensionados que no hay dinero para ellos.

Y que el Congreso deba desmantelar programas sociales para atender pensiones.

Ahí hay un problema urgente. Ahí está la verdadera reforma fiscal.

phl@3.80.3.65

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