La CIDH y Ayotzinapa

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Por:

Javier Solórzano Zinser

El informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, sobre los normalistas desaparecidos lleva a nuevas preguntas y nuevas dudas. En la reciente entrega de la CIDH aparecen elementos a considerar.

Las dudas sobre el trabajo de la PGR tenían como constante definir si había entrado en todos los terrenos que debía hacerlo. El nuevo informe de la CIDH plantea tres áreas a atender que llevan a preguntarse sobre algunas posibles omisiones: el papel que pudo jugar el Ejército, si la PGR tuvo acceso o conoce los videos a los que hace referencia la Comisión y si pudiera dar razón de la ropa que traían los normalistas desaparecidos. Establece también que no tiene elementos para asegurar que hubo alguna intervención militar.

A pesar de que haya más de 100 detenidos los jueces no han dictado sentencia. Estamos en el mundo de los Ministerios Públicos, los cuales son una de las estructuras más débiles de la impartición de justicia.

Mucha de la información conocida tiene que ver con testimonios que están en actas, pero que no necesariamente serán considerados por los jueces. En el marco del derecho lo que vale es lo que determinan los jueces; el mucho ruido y polvo de hoy puede terminar mañana en la nada.

Ernesto López Portillo nos decía ayer que el gobierno está en una disyuntiva que no resuelve: o abre la puerta o no la abre, pero no la puede dejar entreabierta. La reflexión tiene que ver con el papel del Ejército.

La disyuntiva es por la indefinición de la relación cívico-militar. La presencia del Ejército en las calles lleva a que la relación sea aún más compleja, nos dice Ernesto López Portillo. No es casual que hasta ahora el gobierno haya impedido que la CIDH tenga contacto con la Sedena.

Con todo y lo incómodo que pueda ser la investigación de la CIDH, sirve para abrir el caso y permite que una mirada externa reconocida revise, a detalle y en libertad, lo que sucedió la noche del 26 de septiembre.

El problema también anda entre nosotros mismos porque vivimos, no casualmente, en la desconfianza. Si bien la investigación de la PGR con el paso del tiempo ha provocado dudas y preguntas, éstas se han incrementado por provenir del gobierno.

El trabajo de la CIDH puede ser una alternativa, hay que apoyarlo sin dejar de ser crítico y hay que definir de una vez por todas si se le va a dejar entrar a los cuarteles o no.

 RESQUICIOS. Así nos lo dijeron ayer:

*Estoy convencido de que los partidos deben ser dirigidos por sus militantes. Dirigir el PRD no tiene sentido, es un tema bloqueado: José Woldenberg.

solorzano52mx@yahoo.com.mx

Twitter: @JavierSolorzano