La FIFA y la mugre

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Julián Andrade

Albert Camus fue guardameta. Aprendió, en esa posición, que el balón, como la vida, no siempre pasa por donde se tiene estipulado.

También escribió que “tras muchos años en los que el mundo me ha brindado innumerables espectáculos, lo que finalmente sé con mayor certeza respecto a la moral y a las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol”.

Habría que añadir, luego de la detención de nueve dirigentes de la FIFA por corrupción, lavado de dinero, conspiración para delinquir y crimen organizado, que el negocio del futbol no es, ni puede ser, ajeno a las pulsaciones de la sociedad.

Es un drama grande, porque la sospecha sobre conductas irregulares puede golpear, tarde o temprano, al juego mismo.

Por ahora las indagatorias del Departamento de Justicia de Estados Unidos se refieren al negocio, a los acuerdos sucios para determinar las sedes de las copas del mundo o de las competencias importantes.

También a las negociaciones para definir patrocinadores y proporcionar contratos de exclusividad para las transmisiones en televisión.

Es la punta del iceberg, pero por lo pronto las estimaciones dan cuenta de al menos 150 millones de dólares recibidos por toda una red, la que mandaba en la propia FIFA, la que se compone de 209 asociaciones futbolísticas en todo el planeta.

La procuradora de EU, Loretta Lynch, está convencida de que los acusados —que en realidad son 14, pero faltan cinco órdenes de arresto por cumplir— “corrompieron los negocios del futbol (…) para servir a sus intereses y para enriquecerse”.

Lo hicieron durante dos décadas, aprovechando “sus posiciones de confianza para solicitar sobornos a cambio de los derechos comerciales, y lo hicieron una y otra vez, año tras año, torneo tras torneo”.

La FIFA se encuentra inmersa en el cambio de dirigencia, pero el golpe es tan rotundo que muchas cosas pueden modificarse en el corto plazo.

Los niveles de relaciones de los altos cargos de esa organización permiten suponer que el tamaño del daño apenas es incipiente y que habrá que esperar a lo que se vaya revelando después de las capturas ocurridas en Suiza.

Por desgracia el futbol está lejos de ser sólo ese gran invento que conmueve, a grandes franjas de la población, y que tiene una gran historia, porque es compartida.

Nada es gratuito y mucho menos donde hay la oportunidad del negocio, el bueno y el malo.

Pero observando a los nueve barones de la FIFA detenidos, queda claro también que a todos les llega su hora, tarde o temprano.

julian.andrade@3.80.3.65

Twitter: @jandradej