La guerra perdida de El Mini Lic

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Por:
  • bibiana_belsasso

A muchos nos sorprendió la entrega de Dámaso López Serrano, El Mini Lic, hijo del más cercano colaborador de Joaquín El Chapo Guzmán, a autoridades estadounidenses. El Mini Lic, quien tiene una orden de aprehensión en el distrito sur de California por asociación delictuosa, cruzó la frontera y se entregó a autoridades de la DEA, en la caseta de Caléxico.

Pero, ¿por qué se entregó el hijo de Dámaso López a las autoridades estadounidenses? La historia es larga.

Se dice que el hijo de El Licenciado llegó a tener mucho poder porque siempre se pensó que su padre sería el sucesor de El Chapo, hasta que éste fue detenido en mayo pasado en la colonia Anzures de la Ciudad de México.

La cercanía entre El Chapo y Dámaso es antigua. Dámaso era el subdirector de seguridad en el penal de Puente Grande en el 2001, y fue quien ayudó a Guzmán Loera en su primera fuga.

Desde entonces ambos se hicieron cercanísimos. Se refieren el uno al otro como compadre. El Chapo es el padrino de El Mini Lic. Cuentan que cuando Guzmán Loera fue detenido, nunca habló mal de Dámaso.

Ambos tienen personalidades completamente distintas, quizá eso los complementaba. El Chapo tiene un trato amable, nunca amenazó a las autoridades ni las confrontó. Él más bien estaba seguro de que podría negociar beneficios en su condena o en el trato en los penales. Así logró muchas concesiones en el pasado.

En cambio, Dámaso al ser detenido amenazó a las autoridades. Era más preparado, pero mucho más duro en el trato. Cuando se le dijo —no era verdad— que El Chapo había dado información que había llevado a su captura, Dámaso se negó a declarar en contra del líder del Cártel de Sinaloa y aseguró: “Yo de mi compadre no voy a hablar”. Sólo reiteró su respeto y agradecimiento hacia quien fue su socio y amigo durante años.

Lo que sí dijo Dámaso fue que los hijos de El Chapo habían dividido a la organización porque se querían quedar con el negocio y que desde la detención de Guzmán Loera se dio una confrontación entre ellos.

Dámaso afirma que los hijos de Joaquín Guzmán quisieron desprestigiarlo a través de cartas que enviaron a la opinión pública y que eso amenazó a la organización, pero sobre todo tenían una confrontación seria con él y su hijo.

Los hijos de El Chapo y el de Dámaso competían entre sí hasta por lo más absurdo. Dámaso decía: “Son pleitos entre chamacos”. Incluso se sabe que pelearon por alguna novia y por quién tenía la mejor ropa o coches. Pleitos de “chamacos” que terminan siendo mucho más violentos, porque en cada disputa estos jóvenes mandaban a matar a personas allegadas a sus rivales.

Muchos perdieron la vida en esta confrontación.

Lo que sabemos de Iván Archivaldo, El Chapito, por las pruebas psicológicas que se le hicieron cuando lo detuvieron en el 2005, es que era “inmaduro en su desarrollo e inseguro”, además de que “percibe a la figura paterna protectora y poderosa, como concepto, pero distante y ausente en la relación psicoactiva”.

El otro hijo, Jesús Alfredo, era visto como una persona extrovertida, resultado de sus publicaciones en redes sociales en las que presumía fajos de billetes, armas cortas con incrustaciones de oro y diamantes en las cachas, rifles de asalto R-15, lanzagranadas...

“Es un tipo bien parecido, delgado y bien vestido, con un reloj de pulsera que podría tener más valor que todo el dinero que albergan los bancos centrales de la mayoría de las naciones. Tiene un reloj espectacular”, redactó el actor Sean Penn en su famosa colaboración para la revista Rolling Stone, en enero de 2016.

Por su parte, Dámaso López Jr., apodado El Mini Lic, según el perfil psicológico la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA), es un joven seductor al que le gusta viajar a lugares paradisíacos, en los que conquista mujeres y usa múltiples negocios para lavar dinero procedente de las ventas de toneladas de droga.

Los tres jóvenes exhibían fotografías de sus armas, sus autos y exóticas mascotas en redes sociales.

Al ser detenido, Dámaso expresó su angustia porque Iván Archivaldo o Jesús Alfredo Guzmán Salazar pudieran atentar en contra de su hijo.

Con la captura de su padre, el cerco en torno a El Mini Lic estaba prácticamente cerrado; por un lado por las autoridades, y por el orto por sus rivales del narcotráfico.

La entrega pactada a Estados Unidos, en ese contexto, no debería sorprender a nadie. A ver qué beneficios le trae a El Mini Lic. Ese capítulo aún no se escribe.

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