La propiedad

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • Obdulio-Avila

El artículo 21, apartado C, numerales 7 y 9 de la iniciativa de Constitución de la CDMX, contiene lo que los urbanistas denominan como captación o recuperación de plusvalía o plusvalía urbana. La cual es una propuesta para que el gobierno se apropie del valor agregado de un inmueble.

La figura ocasionó un debate que obligó al Jefe de Gobierno a “retirar” su propuesta; de poco sirvieron las entrevistas de servidores públicos a medios de comunicación para defenderla, ni la participación en reuniones vecinales para explicarla.

Tampoco sirvió un comunicado del Colegio de Urbanistas, instando al Constituyente a retomar el tema.

Para algunos la figura no debe existir, para otros no debe aplicarse al pequeño o mediano propietario del suelo o las edificaciones, sólo debe aplicarse al gran propietario que lucra inmobiliariamente. Sin embargo, con ese esquema no será el gran desarrollador inmobiliario el afectado, sino el comprador.

La propuesta fue tildada como un instrumento recaudatorio más del gobierno para expoliar al contribuyente. Otros lo calificaron como un impuesto confiscatorio al estilo soviético. Y en un exceso bastante efectivo en redes sociales, se le calificó como un adiós a la propiedad privada. Aplicando el lenguaje pejiano era un atraco a la propiedad privada, al beneficio legítimo de un particular.

Hubo defensores que celebraron la iniciativa pero deploraron la forma como se presentó y se explicó. Hubo quien manifestó que debía aprobarse porque ya estaba contemplada en el Código Fiscal, entonces el cuestionamiento fue ¿por qué el afán de constitucionalizar todo?, negando la validez y a función de la legislación secundaria o de las disposiciones reglamentarias.

El PRD se quedó solo en la defensa; Morena aprovechó para fustigar, que era un nuevo gravamen que afectaría al bolsillo de la ciudadanía, una doble tributación y un impuesto regresivo.

El gobierno de la ciudad trató de incorporar una figura bajo el manto progresista, que inmediatamente fue repudiada y sacrificada. Perdió el debate en la opinión pública sin que pudiera explicarla, defenderla y mantenerla.

El origen del desgaste puede encontrarse en el diseño del grupo redactor, autor de varias propuestas sin consenso social, atractivas en el cubículo pero totalmente nocivas al instrumentarse o inútiles al incorporarse al texto constitucional local.

La plusvalía urbana afectaría a la propiedad, definida ésta como el derecho de obtener de un objeto toda la satisfacción que éste pueda proporcionar; es uno de los pilares del Derecho Civil. Desde Roma se sabía que un buen régimen de propiedad estimula el deseo de trabajar y desde esa época han existido restricciones a la misma. Las cuales deben justificarse.

La propiedad siempre ha ocasionado debates, hubo una escuela de pensamiento que la consideraba como origen del Estado. A partir de la aparición del liberalismo y el triunfo de la Revolución Francesa, junto con el derecho a la vida y a la libertad, constituyen la piedra angular del Estado de Derecho. Nos corresponde protegerla.

oam974@gmail.com

Twitter: @ObdulioA