La ruta al caos

La ruta al caos
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Venezuela y Argentina, las dos grandes economías del eje bolivariano que tanto admira la izquierda mexicana, están demostrando que sus líderes son los peores del continente.

Hugo Chávez acaba de devaluar en 50 por ciento la moneda de su país.

La señora Kirchner, por su parte, prepara una bomba económica que está a punto de reventar: para este año su país tiene vencimientos por 13 mil millones de dólares, y sus reservas son de apenas seis mil millones de dólares.

A ver si con lo que ocurre y ocurrirá en esos dos países la izquierda mexicana entiende que no hay peor ruta que el populismo chavista, y si algún modelo habría que observar con más detención y respeto es el de Brasil y el de Chile.

Claro, al izquierdismo de nuestro país no le atrae la apertura económica chilena, ni mucho menos su sólida política fiscal.

Tampoco le resulta atractivo que Brasil ponga acciones de su industria petrolera en la Bolsa de Valores ni que ésta se asocie con otras empresas extranjeras para explorar en su territorio y así convertirse en lo que algunos llaman, anticipadamente, la futura Arabia Saudita de América.

Nada de eso le gusta a la izquierda de nuestro país, ni a un amplio sector del priismo ni a la intelectualidad que lleva la voz cantante en los medios de comunicación.

Ellos han preferido las “gestas heroicas” de Hugo Chávez y de la señora Kirchner.

Por cierto, cuando Cristina Fernández de Kirchner vino a México como precandidata presidencial de su país –es decir, cuando se postulaba para suceder a su esposo en el cargo–, intelectuales mexicanos acudieron a una cena en su honor.

Ahora deberían estar debajo de una mesa.

Es que no sólo la “pareja presidencial” incrementó en un año su patrimonio en 158 por ciento, sino que se apresta a empobrecer a Argentina de una manera más que dramática.

Este año tienen que pagar 13 mil millones de dólares en deudas y en su Banco Central sólo tienes seis mil millones.

La señora fracasó en su intento por destituir al director del Banco Central porque no le soltó ese dinero para una jugarreta financiera, y se ha quedado con las manos vacías.

A Argentina ya nadie le quiere prestar dinero.

No van a tener dólares para realizar importaciones.

Su moneda, obviamente, se va a devaluar.

Y en Venezuela el bolívar fue devaluado, por decreto, en 50 por ciento.

Los bienes básicos escasean y se van a disparar de precio.

Si alguien quiere desayunar un par de huevos en un restaurante tiene que encargarlos desde el día anterior.

Seguramente Chávez meterá el acelerador en su “ruta al socialismo” y va a estatizar comercios, bancos, empresas.

Lástima por Venezuela y por Argentina.

Pero a ver si nuestros intelectuales obradoristas y la izquierda ídem tienen la humildad de entender que esa ruta lleva al caos.

phl@3.80.3.65

fdm