Jueves 9.07.2020 - 02:57

La secretaria de Mujica

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Gil Gamés

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil vio las fotografías de la secretaria del presidente de Uruguay, Pepe Mujica, y la mandíbula cayó por su propio peso. Se trata de un archicuerazo que trabaja con el presidente como secretaria. Él le llama “La Fea”. Fabiana Leis dice: “Pepe es del pueblo. Cuando asumió la presidencia lo ovacionaban. Es impresionante cómo lo quiere la gente”. Como dice el clásico: en este mundo, el mandatario más chimuelo masca rieles. Gil no quisiera hacer la ontología de los mandatarios, pero al parecer el poder, tanto o más que el dinero, es un poderoso afrodisíaco que transforma a las personas. ¿Cómo ven a Fabiana?

Ciertamente, Fabiana no forma parte del equipo de los más cercanos colaboradores de Mujica, pero no le hace falta. “Soy la nueva bomba sexual del Uruguay y ahora quiero triunfar en Argentina, pero yo no abandono por nada del mundo mi puesto en la Presidencia de la República. Fabiana posó desnuda para un calendario y su fotografía dio la vuelta al mundo y el amplísimo estudio. Los noticieros de la República Oriental del Uruguay afirman que es una de las personas en quien más confía el presidente Mujica. “Lamentablemente no se puede vivir del arte en el Uruguay”, dice Fabiana y Gilga asiente, mju.

Mujica le simpatiza a Gamés: con micrófono abierto le dijo a su compañero de mesa: “Esta vieja está peor que el tuerto”, refiriéndose a Cristina Fernández, presidenta de Argentina y a Néstor Kirchner; luego, hizo todo lo que fuera imperante para despenalizar la mariguana, un gran logro de su gobierno; sabemos ahora que una de sus asistentes es un golpe a la barbilla, un sueño envuelto en un sueño.

“Tengo una debilidad por Pepe, lo amo con toda mi alma.” Ah, l’amour. Por cierto, Lucía Topolansky acompaña a Mujica desde sus años guerrilleros y él acostumbra decir que Topolansky es su disco duro. Le dicen La Tronca, por la firmeza de sus decisiones. No es por nada, pero a Gilga le dicen El Tronco. Mju. A ella se debe en parte la legalización de los matrimonios gays, la ley de interrupción del embarazo. “Hemos podido darnos el lujo de encarar esta agenda de derechos porque en el gobierno anterior del Frente Amplio acomodamos una cantidad de temas básicos. Yo puedo hacer todas las leyes de matrimonio igualitario que quiera, pero si la persona no tiene trabajo ni qué comer, eso será lo primero que va a reclamar.” Si Gil no se equivoca, esto se parece a las posturas de un gobierno de izquierda; le hablan, licenciado Liópez.

Pero Gil se ha desviado por las cosas de la maldita política. Volvamos a Fabiana y sus cosas. Primero que nada, Gamés considera la posibilidad de una secretaria de fuste y fusta que se encargue de algunas de las cosas urgentes e importantes del autor de esta página del fondo. Seguramente, la señora Gamesa sabrá entender, como La Tronca. Ellos no han sido tupamaros, pero nada le hace. Interesadas presentarse con documentos en el amplísimo estudio. Buena presentación, cof, cof, conocimientos de Shakespeare, amplia experiencia en el Kamasutra, disposición de horario y tiempo para viajar. ¿Cómo la ven? Sin albur.

Sí, los viernes Gil toma la copa con amigos verdaderos. Mientras los meseros traen las charolas que soportan el Glenfiddich 15, Gamés pondrá a circular a lo largo y ancho del mantel esta máxima de Stevenson: “Sólo el bígamo cree de verdad en el matrimonio”.

Gil s’en va

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Twitter: @GilGamesX