La tesis, consummatum est

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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Falta académica que prescribió es lo que la Universidad Panamericana (UP) ha dictaminado respecto al tema de las faltas de citas y referencias adecuadas en la tesis de titulación como abogado de esa casa de estudios del licenciado Enrique Peña Nieto hace 25 años.

Haiga sido como haiga sido, parte dos. Los nuevos clásicos no descansan.

El comunicado de la UP no saca “en paz y a salvo” al Presidente de esta nueva polémica. Zanja el tema, o lo intenta bajo la lógica de ser hecho consumado, que la reglamentación interna no alcanza a exalumnos, que no encontraron en su normativa nada al respecto, un hallazgo, dice la UP, sin precedente.

Enrique Ochoa Reza, el líder priista cabeza del movimiento anticorrupción dentro y fuera del PRI, dijo desde Sinaloa, al acompañar al gobernador electo Quirino Ordaz Coppel, que el tema está terminado, finito, kaput.

El combate en pro de la transparencia y la ética en la función pública continuará siendo tema central en la agenda del PRI, para propios y ajenos.

El Presidente encara su cuarto informe de gobierno con la urgencia nacional por recuperar humor, expectativas y confianza.

Tiempos de altos contrastes, la muerte de Juan Gabriel, ídolo popular como pocos, pone de relieve la distancia entre famosos, el abismo que las clases políticas de las últimas décadas han abierto con respecto al sentir social, su falta de empatía, de conocimiento, de pertenencia.

Enrique Peña Nieto asume costos propios y ajenos, hereda pecados, resume humores y fobias. Al Presidente le urge sacudir un equipo que en varios frentes le ha fallado y continúa dejándolo solo.

Cada escándalo se atiende de forma reactiva, sin ir a fondo, evitar contagios y recaídas; sin acciones valientes, novedosas, empáticas para la mayoría.

Rumbo a su cuarto informe de gobierno el Jefe del Ejecutivo debe echar mano de todas las herramientas de la política; más allá de formatos, utilizar el talento desarrollado en una carrera inédita y ejemplar por su eficiencia, pragmatismo y alcances.

El Presidente de hoy es el mismo que en 2012 acabó con las sombras por la falta de legitimidad que asolaron a su antecesor; ganó la elección con claridad y contundencia.

Es el mismo Presidente que sorprendió con una concertación política de alcances inéditos al resolver 12 reformas estructurales propuestas y canceladas durante los últimos tres sexenios; llegó y armó un consenso que hoy se diluye. Algunos quieren olvidar su participación, su aprobación, como el PRD, que hoy busca una reforma a la reforma educativa.

Los momentos país, incontrolables e impredecibles, pueden ser encauzados y utilizar su energía para unir, para aliviar. Depende del olfato, talento, del auténtico liderazgo y arrojo de personajes que hoy tienen oportunidad de trascender.

A eso debería apostar el equipo del Presidente, no sólo a sobrevivirle, figurar y sucederle.

urdiales@prodigy.net.mx

Twitter: @CarlosUrdiales