La vejez ¡es para todos!

#UnDíaSinNosotras
Por:
  • monica-garza

Es curiosa la forma en la que casi todos vivimos la vida, como si nunca nos fuéramos a morir, en el mejor de los casos, porque en el peor la transitamos como si nunca fuéramos a envejecer.

Y es que nada da más miedo que el paso del tiempo y las potenciales pérdidas que eso implica, las facultades físicas, mentales, la independencia, la atención y posiblemente hasta la paciencia de quienes tanto dependieron de nosotros. Nuestros más queridos, los hijos.

Sin embargo el único destino que nos pertenece a todos sin distingo es precisamente esa silla del adulto mayor, donde tarde o temprano vamos a sentarnos todos.

En México hablar de adultos mayores es hablar de mas de 12 millones de personas mayores de 60 años, un número que se duplicó en los últimos 25 años y que representa uno de nuestros grupos poblacionales más vulnerados.

Se calcula que para el 2030 la cifra crecerá a más de 20 millones y que para el 2050 el 25 % de la población mexicana será “vieja”.

Pero el escenario de los adultos mayores se complica cuando vemos crecer las cifras de maltrato y abandono en el que viven hoy el 16% de ellos, muchos en condiciones de enfermedad o alguna discapacidad.

En febrero de este año la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados aprobó una iniciativa que considera como delito el abandono de personas adultas por quienes tienen la obligación de cuidarlos. Aunque no es considerado un delito grave.

Y es que en los últimos últimos 7 años, la Fiscalía Especializada para la Atención de las Personas Adultas Mayores Víctimas de Violencia Familiar, ha proporcionado más de 45 mil atenciones por peticiones y señalamientos de abuso, que van desde el psicológico, el financiero, el físico y, por increíble que parezca, hasta el sexual.

Las sanciones pueden alcanzar hasta cinco años de prisión, la privación de los derechos de familia y el pago de reparación del daño. Pero llegar hasta ahí es una proeza que pocos adultos mayores logran.

Actualmente sólo 2 de cada 10 de ellos pueden solventar sus gastos según reporta el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), los ocho restantes viven en situación de pobreza.

En México 3 de cada 4 adultos mayores (74.3 %) pertenecen al mercado laboral informal, donde el 33.5 % gana hasta un salario mínimo para sobrevivir, en este país donde de todas maneras las pensiones para ellos suelen ser pocas e insuficientes.

 

De hecho sólo una cuarta parte de los adultos mayores en México cuenta con una pensión según la Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social (ENESS) realizada en 2013.

A propósito del Día del Adulto Mayor que se celebra este lunes 28 de agosto, hace unos días platiqué con la directora del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), Aracely Escalante, quien insiste en que el gran reto esta en la concientización del entorno familiar de los ancianos donde se reporta el origen de la mayoría de los casos de maltrato y/o abandono.

“Lo voy a dejar como tarea para las próximas administraciones que lleguen… Crear la Agencia Fiscalizadora de Atención al Adulto Mayor, porque ellos no tiene a dónde acudir. Si me preguntan ¿cuántos adultos mayores han denunciado en el país? No lo sabemos”, me dijo esta funcionaria que a su vez es una mujer de casi 75 años, viuda desde hace 25 y desde entonces laboralmente activa, hoy en favor de millones como ella.

Desafortunadamente el maltrato, abuso y abandono de los ancianos en nuestro país es un tema que no va a cambiar de un día para otro. Es un fenómeno de indolencia producto, como tantos, de la vida moderna, egoísta y vertiginosa, donde la juventud es la moneda de cambio por excelencia.

Por ende lo que habría que fortalecer son las instituciones que les dan cobijo y cuidado a los adultos mayores que por miles son y seguirán siendo abandonados. No nos equivoquemos.

Hay que endurecer la supervisión de dichos centros para no permitir sus malas prácticas, así como el endurecimiento de las sanciones en caso de encontrarlas.

Y sobre todo generar un mayor presupuesto para garantizar la vida digna de un sector que crece como víctima.

México ya no es un país tan joven como antes, también se está volviendo viejo y todos vamos para allá…