Viernes 25.09.2020 - 05:12

Las cárceles de García Luna

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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Después de Felipe Calderón fue el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, el más vituperado en la Marcha por la Paz del pasado fin de semana.

Es inconmensurable el dolor de padre, lo sé de carne, rayante en la locura que Javier Sicilia siente por la cruel pérdida de su hijo Juan Francisco, como admirable su fortaleza para proponer romper el círculo depredador del narcocrimen -empobrecimiento-. Lo que no se puede perder es el sentido de hacia dónde (y cómo) queremos mover la justicia, como son las 8 grandes cárceles que construirá la SSP.

El propósito de las nuevas cárceles es modificar un sistema penitenciario podrido, auténticas universidades del crimen, pero sin alterar la orden constitucional de encarcelar para “la readaptación social” del detenido, pues no se autoriza la pena de muerte; hoy en los ceresos se mezclan delincuentes primerizos que roban menos de mil pesos con gavillas de capos encarcelados en habitaciones VIP: ni justicia ni readaptación, pues.

Pero el modelo de nuevas cárceles establece la separación geográfica de los reos según su peligrosidad, construyendo una de altísima seguridad para los que son peligro de Estado. En los 8 nuevos penales gastaremos 24 mil millones de pesos sólo en construirlos. Para los criminales altamente peligrosos, creo gastaremos demasiado, pues Banobras, a cargo de Georgina Miss Simpatía Kessel, destinaría hasta unos 7 mil millones de pesos en tales reclusorios, dinero que podría duplicar la atención universitaria anual o educar durante 5 años a 500 mil jóvenes ninis que hoy son carne de cañón. Pero estamos en una república… así que nuestras opciones son reformarle o mandarle “al diablo” como alguien hizo en 2006.

 Adiós, Omega, adiós. A quienes ya les avisaron que recojan sus tiliches es a Jorge y Javier Melgarejo, del Grupo Omega, al fracasar en construir la autopista Oaxaca-Huatulco con una inversión de casi 5 mil millones de pesos. Es una decisión clave de Dionisio Pérez Jácome en la SCT que hace eco a la demanda del actual gobierno de Gabino Cué para impulsar de verdad la infraestructura en una de las entidades más urgidas del país.

 Salvador, al quite. Alega Salvador Martínez, presidente de Mexicana de Lubricantes, que no han repartido utilidades de 2004 a 2009 porque no hubo Consejo de Accionistas que revise y apruebe la distribución de dividendos. ¡A que Don Chava tan chistoso, pues depende de él convocar a tales asambleas y se aprueben los estados financieros correspondientes! Si no ha podido convocar es que no puede comprobar a sus accionistas, Pemex, que lleva Juan José Suárez Coppel, y Banorte, de Roberto González Barrera, un autosalario de 250 mil pesos, 70 millones adeudados a distribuidores Mexlub, la “liquidación” del ex director José Luis Sandoval en 5 millones de pesos y otras florituras.

mauricio.flores@3.80.3.65

Twitter: @mfloresarellano