Las prioridades del Caballo Güero (I)

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • gerardo_garcia

Pues engañado se dice el que no fue advertido. Sorprendido, quien no se supo avisado. Y pues si el camino que él define para los próximos meses es uno, pues ese es. ¿Que no se sabe a dónde llegue el camino?

Esa es otra historia.

Leía el viernes anterior una muy buena entrega periodística del columnista Carlos Mota en el periódico El Heraldo. En ella, el periodista definía, supongo que después de alguna plática o entrevista al secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, sus cuatro prioridades para el tiempo por venir. A un año de la elección presidencial y a dieciséis meses que termine la administración del presidente Enrique Peña Nieto, resulta muy interesante conocer la hoja de ruta que se ha trazado el funcionario federal y, hay que decirlo así, abierto aspirante a la candidatura presidencial del PRI.

De acuerdo con el columnista, las prioridades para él al frente de Sectur son cuatro: la creación de la Policía Turística –o más bien el Programa de Seguridad en Destinos Turísticos-, impulsar a Acapulco, detonar Huatulco y, supongo que la más sugerente, transitar en el camino que lleva a la candidatura presidencial. Y bien, suenan bien sus prioridades, aunque uno esperaría que no fuesen las únicas tareas a las que Sectur haya dedicarle esfuerzo y recursos en lo que resta de esta administración.

Hemos escrito en este espacio en múltiples ocasiones sobre el reto que implica el incremento de violencia en los destinos turísticos. El secretario De la Madrid lo entendió muy bien y en lugar de rehuir al tema, hay que reconocer que lo tomó como prioridad. Se sabe ahora que no está enfocado a fortalecer la presencia de fuerzas federales en Cancún y Los Cabos, destinos donde se prevé arranque este programa, sino en el fortalecimiento del aparato de seguridad y justicia local. Un programa que en efecto tiene que ver con una fuerte inversión en equipamiento y capacitación –inversión que se busca obtener vía el incremento en el pago de derechos e impuestos que pagan los hoteleros y prestadores de servicios turísticos-, pero que también incluye un programa social que mejore los niveles de vida de los policías locales y sus familias. Algo que suena bien; pero que en la práctica sólo suena así: bien. De no atacarse el consumo y la venta de drogas que en estos destinos tienen prácticamente licencia oficial, la raíz del problema ahí estará. Pero bueno, es mucho mejor que impulse un proyecto a no hacer nada.

Acapulco en efecto requiere de apoyo; pero son innumerables ya los anuncios de esta naturaleza. Desde al menos hace tres sexenios se ha tratado de hacerlo y no se ha conseguido. En efecto la inversión en infraestructura urbana, como la construcción del macrotunel que une al Acapulco Tradicional con la Zona Dorada ayuda; pero el principal problema del puerto guerrerense, además de la inseguridad y la violencia, es la falta de inversión en el producto turístico y el reto que implica el enorme crecimiento que tuvo el mercado residencial turístico que se comió a la hotelería en ese destino. Pero bueno, esa es su prioridad.

Huatulco tiene en efecto una luz de esperanza. Se anuncian y se invierte en nuevos hoteles y se apoya el mejoramiento del producto que ofrece al mercado. El problema sigue siendo la conectividad aérea ineficiente. Sin vuelos no hay turistas, y sin turistas no hay negocio. Y sin negocio no hay Huatulco. Ojalá el secretario destrabe ese nudo. Invertir recursos sin resolver la esencia del problema simplemente es desperdiciarlos, tal cual ha sucedido en administraciones anteriores.

En la siguiente colaboración, la prioridad de su aspiración política y los otros, muchos otros retos que tiene Sectur.

jgg068@elperiodico.com.mx