Lunes 3.08.2020 - 17:54

Las razones de Moody’s

Las razones de Moody’s
Por:

Moody´s Investors Service confirmó hace dos días la perspectiva estable de la calificación crediticia del gobierno de México en grado de inversión, lo cual mantuvo a los mercados en calma; sin embargo, por sus advertencias más bien debería haber preocupación.

Después de la turbulencia vivida en el mercado cambiario en octubre del 2008, cuando el peso se depreció 20% y el Banco de México usó más de 12 mil millones de dólares para estabilizarlo, Fitch Ratings lanzó la primera advertencia: Bajó de “estable” a “negativa” la perspectiva de las calificaciones de largo plazo de México.

“Este cambio refleja la vulnerabilidad del país a la recesión global. México está entrando en un entorno de consistente deterioro con una débil posición fiscal y baja flexibilidad externa”, detalló.

A dos meses de las elecciones intermedias, Standard and Poor’s también bajó la perspectiva de la calificación soberana del país. “La revisión de la perspectiva de México a negativa refleja nuestra evaluación sobre el deterioro en sus posiciones fiscal y externa, aunada a la posibilidad de que el Congreso, tras las elecciones no resuelva adecuadamente la falta de flexibilidad en la política fiscal.” Muy probablemente, dijo, se requerirá un freno al gasto hacia el cierre de 2009 y 2010.

Esta semana Moody’s confirmó la perspectiva estable de las calificaciones de México, sustentado “en la presencia de un marco de política económica que apoya la continuidad del orden fiscal.”

Pero pensándolo bien, mantener no es mejorar. Moody’s no sube la perspectiva de su calificación, lo que significa que no hay posibilidad de avance. De hecho, considera un alivio transitorio el recorte al gasto y mantiene su preocupaciones sobre el deterioro de las cuentas públicas y el bajo crecimiento. “Es poco probable que dichas calificaciones sean modificadas cuando se den a conocer los detalles del paquete fiscal para 2010”, resumió.

Moody’s le hizo un favor temporal al gobierno, pero sin reforma fiscal no habrá avance permanente alguno.

manuel.herrera@3.80.3.65

asc