Las revelaciones del caso Coppel

Cerrarán los bancos este viernes 1 de enero
Por:

El Procurador de Justicia del Distrito Federal y el diario La Jornada tienen la misma preocupación: ¿de dónde salió la información que reveló pormenores del fallido rescate de la señora Yolanda Cevallos Coppel?

Les preocupa saber quién dio la información, como si eso fuera lo importante del torpe operativo de rescate de la secuestrada, que le costó la vida a ella y a dos policías de excelencia.

Miguel Mancera anunció en La Jornada que quitaría del cargo al jefe general de la Policía Judicial del DF, Jesús Jiménez Granados, por indicios de que filtró información del caso Cevallos Coppel.

Mancera cree que Jiménez Granados entregó al reportero de La Razón el video y la información que destaparon la cloaca que hay en la Procuraduría del DF, y por eso decidió cesarlo, sin tener un solo argumento para ello.

Se equivoca. Ahora bien, si esa información no se hubiera conocido, todavía seguiríamos creyendo que a los dos mandos del GERI los mató El Iván, el secuestrador a quién habían señalado como autor de los disparos contra los policías Rincón y Moreno.

Si La Razón no hubiera mostrado el peritaje y los videos, todavía estarían en sus cargos Juan Maya y Erasmo de la Rosa, el Fiscal Antisecuestros y el comandante de la Fuerza Antisecuestros (FAS), respectivamente.

Si La Razón no hubiera dado a conocer lo que verdaderamente ocurrió en ese rescate, todavía seguiríamos creyendo que la muerte de Yolanda Cevallos fue por causa de un accidente del oficio policial.

No fue así. Ella estaría hoy con vida si las cosas se hubieran hecho bien. Y los policías Rincón y Moreno no habrían muerto.

Qué bueno que Miguel Mancera haya decidido hacer una “limpia” en la Procuraduría a su cargo, y que de paso exhiba a sus antecesores.

Sin embargo, lo que destapó el estercolero de la judicial capitalina no fue el trágico operativo para liberar a la señora Cevallos, pues el caso ya tenía dos meses y la verdad oficial estaba dada.

Rincón y Moreno habían sido sepultados con honores —ampliamente merecidos, desde luego—, pero se había ocultado que no murieron por las balas del delincuente, sino de policías judiciales.

Cuando en estas páginas se dio a conocer la farsa y se mostró que fueron policías los que mataron a policías, entonces reaccionó el Procurador y ha empezado a sacudir el árbol con las frutas podridas.

Ésa es la función social del periodismo, y no enojarse porque otros medios dan a conocer, de manera legal y profesional, los engaños oficiales en una de las áreas más sensibles para la comunidad: el homicidio y el secuestro.

Miguel Mancera ya lleva 14 meses en el cargo y hasta ahora empieza la depuración. Más vale tarde que nunca, es cierto.

phl@3.80.3.65

fdm