Las tendencias y las razones

Las tendencias y las razones
Por:

Francisco Calleja

Cuando analizamos los estados financieros de una empresa, sea que trabajemos con pesos, lo cual no es aconsejable, que hagamos la conversión a porcentajes o que calculemos razones, que son relaciones entre cifras del balance, del estado de resultados y del estado de flujo de efectivo, es importante estar atento a descubrir si los números muestran alguna tendencia.

Fácilmente entendemos que tendencia es una inclinación identificable al alza, la baja o la estabilidad en alguna de las áreas del negocio. Las cifras financieras, dado que dependen de factores internos y externos a la organización, pueden ver interrumpida una tendencia a la mejora, lograda con gran esfuerzo por la administración por un evento externo inesperado y desfavorable. Pero también, una tendencia negativa provocada por situaciones de crisis externa, pueden ser revertidas por un esfuerzo de los miembros de la empresa.

En México donde la política ha dominado la economía, en vez de lo contrario, las tendencias difícilmente superan un sexenio, y si a eso agregamos las crisis financieras internas y externas veremos que no es fácil encontrar tendencias, por ello cuando las hay debemos resaltarlas.

Caso notable es una de las razones de rendimiento (utilidad neta entre ventas) en los estados de resultados de Walmart que de 2005 a 2011 se ha mantenido cada año alrededor del 6%, destacándose como una muestra de estabilidad difícil de igualar.

 La complejidad de los diversos elementos que entran en juego para opinar acerca de una empresa, lleva a valorar extraordinariamente los esfuerzos de las empresas para mantener una estructura en su estado de resultados, es decir, una proporción entre ventas, costo de ventas, los gastos y la utilidad. Podemos imaginar que cualquier gerente al que en 2005 le hubiesen puesto como meta mantener un 6% de utilidad neta entre ventas hasta 2011 no hubiera aceptado el reto.

Aunque la tendencia no lo dice todo, si agregamos un análisis más, en el cual comparamos el porcentaje de incremento en la utilidad neta dividido entre el porcentaje de incremento en las ventas, nos proporciona lo que llamamos apalancamiento total, es decir, cuanto se incrementan las utilidades por cada peso que se incrementan las ventas. Es fácil suponer que todos deseamos que por cada peso que aumenten las ventas nuestras utilidades aumenten más de un peso. En la gráfica podemos ver que aquí no hay una tendencia sino una lucha por reducir el efecto de los costos fijos y de los costos financieros para que la empresa sea mejor. No siempre se logra, las crisis afectan.

La administración de cada empresa se esfuerza por generar valor para sus dueños y hacerlo a través del cumplimiento de ciertos objetivos, la mezcla de dos razones tan aparentemente diversas nos permite ver cómo la gerencia financiera debe estar atenta a todos los factores que entran en juego y esforzarse en lograr el mejor de los resultados posible, aunque no todo sea perfecto.

francisco.calleja52@gmail.com