Lorenzo Cordova se cree John Wayne

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Raymundo Sánchez

Para ser uno de los políticos más importantes en la actual coyuntura electoral, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, por decir lo menos, pecó de inocente: en una llamada telefónica con su secretario Ejecutivo, Edmundo Jacobo, se mofó de indígenas a quienes capacitaba en materia electoral.

“Te voy a decir como hablaba ese cabrón: ‘yo jefe gran nación chichimeca, vengo Guanajuato, yo decir a ti o diputados: yo no permitir tus elecciones’ (…); yo no sé si sea cierto que hable así, cabrón, pero no mames, vio mucho Llanero Solitario, cabrón. Sólo faltó decir ‘yo gran Jefe Toro Sentado, líder gran nación chichimeca’. ¡No mames está de pánico, cabrón!”, se burló.

La candidez de Córdova estriba en que debería saber que está en la mira por inscribir a Marcelo Ebrard como candidato a diputado suplente y por su pasividad ante la campaña adelantada de AMLO. Hizo lo correcto al denunciar tal intervención ilegal, pero lo que dijo en la conversación no acaba con una disculpa. Ese audio lo puede hundir.

Si no lo cree, que le pregunte a Carlos Salinas de Gortari, quien pagó el costo político de la difusión de una llamada entre sus hermanos Adriana y Raúl; a Luis Téllez, quien debió renunciar a la SCT por un audio en el que dice que “Salinas se robó la mitad de la cuenta secreta”; o a Purificación Carpinteyro, exhibida en audios proponiendo negocios con la Reforma en Telecomunicaciones.

+

Documentos de la administración de Marcelo Ebrard en el GDF desmienten al propio ex jefe de Gobierno en el casa gate: durante su gestión sí remató la casona que actualmente habita en Plaza Río de Janeiro 46, colonia Roma, según demuestra el contrato de terminación de compra-venta, que el reportero de La Razón, Carlos Jiménez, publica en la edición de hoy.

El contrato indica que en 1987, el entonces Departamento del Distrito Federal, pagó por ese inmueble 30 millones 982 mil (viejos) pesos al periodista Jorge Saldaña, quien en 2011 la volvió a adquirir del GDF a sólo un millón 64 mil pesos, para venderla en 2013 en 19 millones de pesos (18 veces más cara) a unos socios de Enrique Ebrard, hermano del entonces mandatario capitalino. Estos últimos restauraron la casona para su inquilino Ebrard.

Papelito habla, dice el dicho, y hasta la casa de Ebrard tiene sus vicios ocultos.

+

Muy insistente está el presidente del Senado, Miguel Barbosa, con que el jefe de Gobierno, Miguel Mancera, se destape como candidato presidencial. Ayer le dijo a Ciro Gómez Leyva, que el mandatario es “el más viable en este momento, si decide participar, estoy diciendo que ya desafíe a los hechos anunciando su participación; ya es momento y espero que sea a partir del 7 de junio que Mancera diga: voy en el proceso del 2018».

Siguiente escena: AMLO saldrá a atacar a Mancera.

raymundo.sanchez@3.80.3.65

Twitter: @r_sanchezp