Los invisibles jornaleros

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Por:

Javier Solórzano Zinser

Cuando las autoridades de Baja California tomaron la decisión de que la Policía Estatal irrumpiera violentamente en la colonia Nueva San Juan Copala, en el Valle de San Quintín, para reprimir a los jornaleros terminaron por evidenciar su incapacidad para resolver el problema, el cual desde hace meses se vive en la zona.

En lugar de dialogar, reprimieron y en lugar de buscar salidas al conflicto lo que lograron fue radicalizar las posiciones de los jornaleros, incrementar los enojos e intensificar las disputas.

La anunciada intervención de Gobernación nunca llegó, lo cual es grave porque no hay manera de que en Bucareli desconocieran el nivel que ha ido adquiriendo el conflicto; saben lo que está pasando y debieran saber lo que podía pasar. Se tenía programada una reunión el viernes 8 entre jornaleros y el subsecretario de Gobernación, Luis Miranda, la cual, por alguna razón hasta ahora no conocida, no se llevó a cabo.

Se dice que este martes podría llevarse a efecto, lo cual a estas alturas parece tarde en función de la evitable represión del fin de semana. Diputados locales y académicos del Colef han repudiado los hechos con el argumento de que pudieron ser evitados. Laura Velasco, del Colegio de la Frontera Norte, dijo que era un error, desde donde se le vea, “meter a policías a colonias; es inaudito porque no se puede controlar lo que hacen en los operativos”.

El argumento bajo el que las autoridades fundaron su actuación es que se encontraban varias personas en la colonia que “intentaban ingresar por la fuerza a un rancho ubicado en la zona triqui, con la intención de quemar el lugar”. La versión no se ha podido confirmar y en caso de que fuera cierto el operativo debió llevarse a cabo de otra manera.

No había necesidad ni justificación para hacer lo que hicieron, de no ser que quisieran mandar un mensaje a los jornaleros para que le bajaran en sus protestas, las cuales merecen ser atendidas porque tienen razón de ser.

Deben delimitarse responsabilidades. El gobierno estatal debe mostrar las pruebas que evidencien que un grupo de jornaleros quería quemar las tierras. Gobernación tiene que sentarse a dialogar con los jornaleros para buscar soluciones inmediatas, y los trabajadores deben se atendidos.

Como los migrantes, los jornaleros han logrado hacerse visibles a través de la protesta, quisiéramos imaginar que ya son visibles también para la autoridad. No se les puede seguir pagando lo que se les paga y no deben seguir laborando bajo las condiciones en que lo hacen.

Los jornaleros tuvieron que salir a las calles y además tuvieron que ser reprimidos para que la sociedad adquiriera conciencia de cómo vive un sector más de los trabajadores en el país. Están en el submundo, es momento de hacerles justicia.

  RESQUICIOS.

Así lo dijeron ayer:

* El Metro se dejó por mucho tiempo: Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno del todavía DF.

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Twitter: @JavierSolorzano