Los purificados

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Por:
  • ruben_cortes

La distancia del desencanto a la dictadura está siendo tan corta en México como el dedo purificador de un solo hombre que arrastra multitudes, dividiendo a los mexicanos entre los que él perdona y entre los que condena. Ese hombre es AMLO.

Por AMLO votaron para presidente unos 15 millones en 2006 y 2012. Perdió la primera por un pelo y la otra por poco más. Pero aquellos 15 millones parecen haber crecido por algo que provoca espanto: millones de mexicanos añoran el poder concentrado en una persona.

Quienes lo prefieren en las encuestas le festejan todo lo que México odió del sistema político que eliminó en las urnas tras 70 años de señorío: el que un solo hombre decidía todo por fuera de la democracia.

En mayo, AMLO dijo en Imagen TV que ya tiene un plan para lograr el renacimiento de México “a partir de la honestidad”. Sin embargo: es un mentiroso o no es honesto.

Porque se demostró una vez más el pasado fin de semana. Cómo va a “partir de la honestidad”, si dos de los principales personajes sobre los que se apoya para cambiar a México son tramposos, uno lo admite; el otro fue juzgado y sancionado por ello. Veamos quiénes son:

—Su pilote en el Senado, Manuel Bartlett, aceptó en el diario Reforma que, siendo secretario de Gobernación en 1988, se orquestó un fraude electoral para que el PRI retuviera la Presidencia, con manipulación de cifras y destrucción de boletas electorales que eran prueba de la trampa.

Por su dicho, Bartlett debería ser juzgado por traición a la patria. Presidía la Comisión Federal Electoral y admite la trampa siendo entonces el segundo hombre en la cadena de mando del gobierno. Con ese personaje, AMLO piensa lograr el renacimiento de México “a partir de la honestidad”.

—Su más reciente fichaje rumbo al 2018 es Lino Korrodi, el ingeniero financiero de la campaña del expresidente Vicente Fox, por cuya acción irregular de recolección de dinero el PAN fue sancionado con una multa de 399 millones de pesos.

Korrodi consiguió para Fox 91 millones de pesos mediante un complicado esquema de transferencias y de intermediación, de los cuales sólo 46 millones de pesos procedieron de “fuentes lícitas”, de acuerdo con la autoridad electoral.

Pero AMLO purificó a Korrodi al sumarlo a sus filas. “No es posible que quien cometa un error sea estigmatizado de por vida”. Y tiene razón. Sólo que en el caso del dueño de Morena el perdón depende de su inspiración divina y no de las leyes.

Provoque lástima o miedo, esa fascinación por los designios de un solo hombre indica una atrofia de la historia:

Se quiere regresar al PRI de los 70.

Twitter: @ruben_cortes